5 nov. 2011

POR LA VIDA





Burbuja, la bruja, no cabe en sí misma. Hoy es una jornada muy especial, esperada desde hace exactamente un año. Hoy, sexto día del onceavo  mes es su cumpleaños (no pregunten cuantos, dejé de contestar esa pregunta cuando cumplí mi cuarto siglo). Ya tiene todo preparado, las velas de colores en forma de estrellas, la alfombra de nubes, la torta de luna llena.
-Bienvenidos todos- dije mientras repartía un ponche verde de kiwi y menta- tomen asiento en la nube con su nombre, ahí… ahí, entre los jazmines. 

“Este año quiero agradecer sus presencias en mi vida, dándoles algo, un regalo, algo que se multiplique, que se disemine en el mundo contagiándolo. Algo que no tenga remedio, ni solución, ni enmienda de ningún tipo.”

La bruja burbuja se paró frente a todos sus amigos elevó los brazos en actitud mística. A medida que sus  brazos subían las comisuras de los labios se arqueaban, los pómulos se abultaban, un hoyuelo se acentuaba y crecía  por enésima vez  una maravillosa sonrisa. Imposible resistirse a  la simpleza de la magia más antigua, en segundos todos sonreían.

"Cada uno de ustedes recibe el encargo aquí y ahora de sembrar esta sonrisa primero  en sus labios, para que prospere, se hinche y exceda  plantándose en todos nosotros."
Lejaim

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "El Cumpleaños" de Marc Chagall

30 oct. 2011

REQUISITOS BÁSICOS

MIRADAS-23 | Cuadro


“Caballero de edad muy avanzada, sin familia, enfermo, busca persona o pareja que quiera darle compañía y cuidados sencillos. Ofrece a cambio la propiedad del inmueble a su deceso”. Terminé de escribir el papelito y se lo di a la chica de la agencia. Me sonrió.
 Usted sabe señorita… Rosa, me llamo Rosa. Vos sabés Rosa, lindo nombre, hay una flor que se llama así. Rosa, me viene bien cualquier persona con buena voluntad. Prefiero  una señora, las mujeres  tienen esa sensibilidad especial, esa visión de los conflictos que las hace únicas. Le corrijo y le escribo “señora” don Fermín. ¿Señora?… ¿dije señora?… bueno quise decir una señora joven, la juventud empuja, va para adelante y eso es lo que estoy necesitando, mucha fuerza y mucha garra. La chica que venga que no sea muy alta ni muy baja, a las altas les cuesta agacharse y con las petizas me duele el cuello cuando hablo con ellas. A  mí me gusta mirar a  la persona a la cara cuando le hablo, Rosa, que hermosos ojos tenés. Lindo nombre rosa, hay una flor que se llama así. Le agradezco don Fermín. ¿Quiere que la muchacha le cocine? No, siempre tengo en mi habitación almendras, chocolates, quesos, cerezas y alguna bebida espumante, no hace falta que me cocinen. ¿Qué le charlen? No hace falta, sabes Rosita… rara vez salgo de mi  habitación, converso mucho con mis amigos por teléfono, claro, todos están lejos y no pueden venir a visitarme, charla  es lo que me sobra. ¿Qué lo bañen? Tampoco, quizás un poco de ayuda para entrar en el jacuzzi, sabés que esas escaleras son muy resbalosas. Rosita, entre nos, yo casi no me levanto, pasaríamos mucho tiempo en la cama. Don Fermín ¿y qué van a  hacer en la cama? ¿Qué podemos hacer?… jugar a las damas.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Miradas-23" de José Vicente Boix Fenollosa 

23 oct. 2011

INSTRUCCIONES PARA LLEGAR A TUS OJOS


Matriz

En un día claro, de sol brillante, me ubico a una distancia de no más de veinte centímetros, con el astro rey 
iluminando tus facciones.  Miro hacia adelante. Tu semblante y el mío quedan paralelos. Suspiro. Mi cerebro tarda unos minutos en  dejar de vagar por tu  cuerpo y focalizar  en  tu rostro. Fijo  mi primera  mirada en la T que dibujan las  cejas y la nariz. Esa  zona que en otras personas no tiene ningún fin, es la perdición de mis sentidos. Allí  nacen espirales giratorios que salpican colores pasteles al son de tus sonrisas.  Sigo mi  camino hacia tu boca, donde nacen tus besos. Los  labios descansan, se mueven con lentitud urgente. Bajo a tu mentón, fascinada,  tobogán de pendiente perfecta, me veo minúscula saltando en él, una y otra vez, riendo. Subo  por los  pómulos escalonados hasta  llegar a tus ojos ( pantallitas circulares del ver, canales de acceso directo  a  tu ser)  coronados de pestañas  que me  escriben palabras. No  siempre las  comprendo. Cierras, abres, cierras abres. Leo tu mensaje, son voces nuevas, desconocidas. Tus ojos se expresan en tonalidades, en profundidad. Me incitan a adentrarme y cobijarme en colores. Me atrapan, me amparan y me juegan a las escondidas, me divierten, me encandilan, me obnubilan. Apresando  mi vivir en tu mirada.


Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Matriz" de Francisca Ulloa Rodríguez

18 oct. 2011

HISTORIAS FANTÁSTICAS I

Vista desde el Cielo
Esa tarde el lugar estaba atestado. No me gustó la idea de estar parado, así que me senté al lado de una señora que de cerca  no resulto ser tan vieja.
“Ojalá hoy lo pueda ver” pensé, hacía días que lo buscaba y ni noticias.
La mujer sentada a mi lado alargaba el cuello como queriendo espiar. “¿Usted también espera a alguien?” pregunté. “Si, a mi hija, la abandoné de bebé en un orfanato, cosas de la vida, una historia muy triste. Nunca  la pude ir a buscar. Sufrió mucho, pobrecita y está muy solita. Ahora me contento cuando la curioseo  a escondidas. Es esa, la que viene por allá, se está acomodando en ese banco“dijo y se estiró tanto que  por poco se cae al vacío.  
“Ajá” moví la cabeza haciendo un gesto de entendimiento cuando en realidad no sabía de qué me hablaba.
“Mi pareja y yo nos conocimos hace muchos años en esa plaza” le conté “en ese mismo banco exactamente” señale para abajo de la nube y me arrimé al borde del asiento para ver más de cerca. “se quedó muy solo cuando me fui, no tuve opción, sabe. Ahí, mírelo, ahí viene”.
El hombre de traje oscuro se ubicó al lado de la chica que ya estaba sentada en el banco.

Acá señoras y señores, hacemos un alto para entender mejor el panorama. En la plaza, hay dos seres que sufren, que por distintos motivos viven inmersos en una soledad abrumadora. Ellos se merecen una oportunidad y de hecho la tienen. Sepan ustedes que  por esas cosas raras del destino, yo, la escritora (que tengo algunas inferencias en este texto) sé que son compatibles. Sería una  la compañía ideal de la otra. Podrían crear un infinito mundo de posibilidades si estiraran la mano. ¿Y qué pasa? ¿Usted sabe que pasa querido lector? Nada, no pasa nada. Ni se miran, ni reparan uno en el otro. Usted dirá ¡qué lástima! Si, una verdadera lástima. ¿Me preguntará como termina la historia? Termina así, cuando en un suspiro se levantan cada uno y se va para su casa, perdiendo por no animarse. ¿Y los que están en la nube espiando? Ah, esos están muertos pero son vivos y no pierden tiempo. Tienen cita mañana de tarde en el mismo nimbo…

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Vista desde el Cielo"  de José Miguel Corral

8 oct. 2011

SIN SALIDA

chica arco iris | Cuadro


Los siete colores del arco iris se amplían  en abanico desde esa gota de agua. ¿Un camino? Un sendero de colores brillantes se abre ante mí. Rojo pasión, un paso. ¿Dónde estoy yendo? será este mi escape. Naranja, otro.  Rostros conocidos de vidas ya vividas me gritan en gestos, imposible escucharlos ¿qué me dicen? amarillo, un paso. Mariposas transparentes  aletean rápido, me acompañan. Una de ellas se posa en mi mano, me mira, mueve sus antenas. Verde, otro. Me escapo ¿me quiero escapar? Si, quiero. Turquesa, un paso. Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si. Si, quiero. Violeta, otro. Lluvia de jazmines en pétalo: suavidad, humedad y frescura. Fucsia brutal, última estación. Nadie puede escapar de uno mismo.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Chica Arco Iris" de Santi Hernandez Veracruz

6 oct. 2011

MARÍA

ZAPALLOS II | Cuadro

Nacer, nacemos todos, pero nadie como ella que lo hizo entre hojas verdes y calabazas gigantes. La encontraron unos chacareros que la cuidaron con esmero y siempre le dijeron la verdad sobre su origen “ María usté es hija del zapallo. Sino… ¿porque tendría ese color de pelo?”  Sus primeros años de vida fueron de intenso contacto con la naturaleza, los soles alumbraron sus días y las estrellas sus noches hasta que un mediodía de otoño un circo, de esos que van de pueblo en pueblo, la cargó en un carromato y se la llevó. Un mundo nuevo y diferente le abrió sus puertas , uno por uno fue probando todos los puestos del circo y en todos era perfecta, como si hubiera nacido para eso. Había encontrado de alguna manera su lugar, su ambiente de pertenencia. Por primera vez podría decirse que era feliz y se le notaba, su cabello brillaba, sus ojos chispeaban y tenía una sonrisa adornando su rostro. En su cumpleaños número veinte se enamoró locamente del hombre bala, fueron tiempos de premura, de pasión y de rojofuego. Dos  años después él se fue como tiro detras de la ayudante del mago dejándola con un embarazo casi a término. María se sentía traicionada, abandonada y sola, quería escapar de su recuerdo, de todo. Una nube negra se le plantó en el pelo, se vistió  y salió a la noche con la luna guiándola. Caminó, caminó mucho hasta que los dolores de parto la obligaron a hacer un alto  y  tendida en la tierra tuvo a su hija, sola. La tomó y la acunó entre sus brazos, se acostó y su cuerpo desapareció entre aromas conocidos. Morir, morimos todos, pero quién como ella, como María, que lo hizo entre hojas verdes y calabazas gigantes...

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Zapallos II" de Ayelen Giudici

4 oct. 2011

BLACK & WHITE

Cuando el  mundo respira | Cuadro

El inconsciente es un hombre vestido de sobretodo negro, de piel blanca y sombrero de ala cruzada. El consciente es un mulato de piel brillosa vestido de  traje inmaculadamente blanco. Hay veces que se juntan, son amigos, juegan al truco. Quieren hacerse trampa aunque ninguno de los dos sabe mentir ni saben el significado real de las señales.


Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Cuando el Mundo Respira" de Fernando Reyes Varela

30 sept. 2011

UN SEÑOR BAJITO, FEO, AMARRONADO, CON UN BIGOTE SÚPER ESPECIAL



Allá lejos y hace tiempo vivía un señor bajito, feo, amarronado, con un bigote  súper especial  en una ciudad de la que no recuerdo el nombre “Nomeacuerdo City”.  La ciudad estaba asentada en un verde valle rodeado por montañas agrietadas por la lluvia y el viento. Este  señor  bajito, feo, amarronado, con un bigote súper especial  se llamaba Pérez  y nunca fue muy sociable, con los años se puso muy arisco y ermitaño y un día equis  decidió irse a vivir a una grieta en la montaña.  El Vivir en una cueva  sumado a que era bajito, feo, amarronado, con  un bigote súper especial  le valió el mote de Ratón Pérez.  La verdad es que el apodo le caía muy bien, a ciencia cierta y sin ánimo de exagerar, más lo llamaban así  y  más  se parecía el pobre hombre a un ratón. La cuestión que todavía me parece que no les conté es que el Ratón Pérez había heredado de su papá un baúl lleno de libros y  revisándolos  una tarde de puro aburrido encontró el  “Manual práctico para ser dentista”, un libro gordo de tapas duras  cuya  última página era un examen para completar y mandar por correo, si  acaso el lector tuviera intenciones de cursar a distancia la carrera de odontología. Cuando lo leyó, supo instantáneamente que esa era su vocación verdadera, no tuvo dudas, hizo el examen y a los dos meses recibió un  diploma que colgó en la pared de entrada a la cueva. Pérez empezó a practicar con su propia dentadura ayudándose con un espejo roto que había encontrado en la cueva. Resultaba difícil, ma que digo difícil,  imposible practicar en él mismo. Él que era bajito, feo, amarronado, con un bigote súper especial pero no era tonto, sabía que en  “Nomeacuerdo City” nadie se iba a prestar a tratarse  la boca con él  y siguiendo  el  lema familiar “a problemas difíciles, soluciones desesperadas” hizo unos afiches y los colgó en la plaza pública.
Dentista profesional
Pago por arreglar o sacar dientes
Doctor Ratón Pérez, odontólogo
Para contratar mis servicios
Tenga a bien silbar.

No fue fácil, sépanlo, el primero que quiso sacarse un diente tardó varios días en animarse a silbar, era un niño  y quedó tan conforme con el trabajo y tan feliz con la monedita tintineando en su bolsillo que la noticia corrió como agua. Desde entonces y en honor a ese niño que venció sus miedos y sus prejuicios, el ratón Pérez nunca cobró a los infantes por sacarse dientes. Fue así, y seguro que ya van sospechando el final de este cuento, que nació la canción:
Vino el ratón Pérez y se lo llevó
Pero mucha plata él le dejó
Porque el ratón Pérez le saca los dientes
A los chicos buenos, buenos y obedientes.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Contorsionista" de Raquel Díaz Rebollo

27 sept. 2011

SABOREARTE

Rojo pasion 3

Ondulosa lengua recorriendo piel

Conociendo vértices, escalando cimas

Cubriendo los valles.

Suspiro en mil poros ahogando  gemidos

Ardientes, sedientos

Lascivos.

Caminos serpenteantes de placer original

Primario, incontenible

Sugerente.

Jadeos en compases

De Uno, de Dos y de Tres.

 También de Él: “del Nosotros”.

 Aida Rebeca Neuah

Imagen: "Rojo Pasión" de Ramón García Yáñez

14 sept. 2011

LA ONDA VERDE




Día 1
Primer día en nuestra nueva casa. Todo el día trabajando en la mudanza y a la noche… ¡Qué noche! Viento que chiflaba, lluvia estrepitosa, rayos, truenos y una neblina… No pudimos dormir. Nos levantamos y ¡oh sorprise! no teníamos baldosas en la puerta. Parece que es un barrio bravo, pero… robarse las baldosas…
Día 2
La vecina, una tal Lola, con una delantera que es la envidia de todo equipo de futbol, nos contó que los vecinos eran gente trabajadora y humilde. “Los que se llevan las cosas son unos extraterrestres que salen pasear con sus naves espaciales y roban. Puras travesuras. Siempre devuelven lo que se llevan”- dijo.  Mi marido se rio de la vecina. Chancho, no pudo apartar los ojos de sus tetas.  A la noche cuando se oyeron los primero aullidos (porque esta vez hubo aullidos y chiflidos, hasta me pareció oír alguna bubuzuela) mi maridito salió a ver que pasaba y no volvió. Seguro que se lo llevaron los marcianos. Pobre.
Día 3
Una buena, se ve que los extraterrestres recapacitaron y se apiadaron de mí.  Anoche  hubo ruido de pitos, maracas, panderetas, música disco (me pareció que venía de la casa de la pechugona). Me devolvieron las baldosas, un buen presagio. De mi querido esposo no hay ni señales, me da un poco de pena, vaya a saber que le están haciendo estos  extraterrestres degenerados. Preguntándole a  Lola, la vecinita, sobre que hacer,   me dijo “no te preocupes, querida, yo me estoy ocupando personalmente del tema… en estos días lo largan, si… si… dos o tres días … …una semana máximo… voy a ver –y sacudiéndome las tetas agregó-  amorosa, lo que sí, esta es solo la primera vez… ponele onda” 

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Las lolas en el balcón" de Carlos Rojas

31 ago. 2011

UNA CUESTIÓN DE TAMAÑO

Rosas secas | Cuadro

Hoy es  lunes. Me acabo de decidir. Voy a comprarlas. La chica de la farmacia me dijo que son muy buenas, que me las recomienda. Está muy linda la farmacéutica,  creo que me enamoré (nota mental: se llama Estela) las gotitas se toman todas las noches por cinco días y en la mañana hay que ver los resultados. Veremos dijo Lemos.

Hoy  es martes. El primer día del tratamiento. Tengo que medirme. Me costó encontrar la escuadra. La tenía guardada con el delantal de la primaria, arriba en el placar. Demasiado arriba, no me llegaba la mano. Aunque la semana pasada guardé la ropa de invierno sin ningún problema. No importa, me subí al banquito y llegué. 10 cm… igual que ayer… no tiene que haber un resultado inmediato, dicen que son cinco días. Veremos (soñé con Estela,  creo que la amo).

Hoy miércoles. Segundo día, estoy muy entusiasmado, dejé la escuadra en la mesita de luz, así la agarro más  fácil. Salté de la cama, salté literalmente, ¡que cama tan alta! estaré perdiendo mi estado físico… a ver… 10 cm … igual que ayer, que no decaiga, que no decaiga (Estelita mon amour).

Hoy jueves. Me levanto tan apurado para ir al baño que me golpeo la cabeza con el picaporte, que raro… nunca me había pasado, hubiera jurado que la puerta era más alta. A ver… a ver… midamos…10 cm… esto ya no me gusta, voy a consultar con Estelita (las cosas que hicimos en el sueño).

Hoy viernes. Me arrastré hasta el borde de la cama y me bajé con cuidado, le estoy empezando a tener miedo a las alturas. Estelita me dijo que todo va bien, que tarda un tiempito en hacer efecto y que es seguro. Le costó encontrarme detrás del mostrador, tuvo que estirarse para verme tan abajo. Me mido… 10 cm la puta madre…

Hoy sábado. Es el último día que pruebo, me cansé. ¿La madera se hincha  en verano, crece? La mesita de luz está más alta, no llegué a la escuadra, acomodé los cuatro almohadones gruesos y me trepé a ellos para tomarla. Ahora si, estoy muy nervioso, mi chica ya no me registra, ni me ve. Necesito que las gotitas hagan  efecto. Dicen que para las mujeres el tamaño es fundamental, siempre hablan de eso. 10.5 cm… bien… funcionó. Estela, cuando la veas no vas a poder apartar tu mirada.

Divague de la autora:
 Las mejores cosas vienen en frascos chicos. Pregunta: si uno achica el frasco… ¿mejora el contenido?


Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Rosas Secas" de Ricardo Renedo

27 ago. 2011

ASÍ




Así como si nada, uno se metió en el otro y el otro en él.

Así estuvieron insertos hasta que el último granito de arena  cayó por el embudo del reloj del no- tiempo.

Así compartieron, no importa que, las cosas compartidas pasan a ser de más de dos, de todos  los hombres.

Así lo dieron todo porque únicamente con lo que se entrega de alma se construye y se crea.

Así fueron del cielo y la tierra, del agua y del fuego, del sol y la luna.

Así se quisieron tan diferentes hasta que se complementaron para no ser iguales.

Así sus silencios hablaron de cosas nuevas y es posible que estos alguna vez hagan explotar en gritos algunas afonías perdidas.

Así cambiaron y no se reconocieron  y se desencontraron  y  se perdieron y después, mucho después, al principio del final se chocaron  para volver a comenzar.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Ronda Nocturna" de José Hermitanho

26 ago. 2011

PABLITO Y LAS PALOMAS

Cortazar | Cuadro
Pablito apareció. Estaba  sentado en la cornisa del edificio de enfrente conversando con las palomas. A medida que se iba acercando el momento de su muerte, más claro se le hacían sus gorgojeos, ahora ya los comprendía por completo. Ellas le contaron que sabían que él estaba confundido y que su trabajo consistía en explicarle lo que no entendiera.

Por la ventana de la habitación en la que estuvo internado su última semana de vida vio entrar a sus padres abrazados llorando.
-¿porqué están tan tristes si yo me siento tan  bien?
-piensan que te tenían y ya no te tienen más, eso les duele, se sienten vacíos, contestaron las  palomas.
 Aguzó su mirada hacia al final del pasillo saliendo de su cuarto del hospital.   Podía sentir la tensión en el ambiente, el aire bullía en rojo intenso. Varias personas discutían, reconoció al doctor que lo operó, al anestesista, y a dos enfermeras. Sus caras dibujaban muecas de pánico mientras resolvían cual sería la versión oficial de la muerte del menor.
- ¿porqué tienen miedo?
- la gente piensa que puede evitar la muerte y ellos no están seguros de haber hecho lo que podían para salvarte Pablo, contestó la paloma oscura que se veía mas vieja.
En la habitación contigua a la reunión del equipo de profesionales de la salud había una chica joven con la tez pálida y mirada perdida.  El adolescente recorrió su facciones de memoria y reconoció a Cora, la enfermera tan bonita que le había enamorado. Se acordó como ella había puesto distancia entre ellos dos  cuando vio que se gustaban. Recordó también los cuidados amorosos que le dispensaba cuando lo veía dormido.
- ¿Como uno puede trabajar con seres humanos y pretender no involucrarse?
- alguna gente piensa que así se cuidan a si mismos, pero la realidad es que el esfuerzo por mantenerse al margen es más dañino para ellas que el comprometerse emocionalmente, dijeron dos o tres palomitas a coro.
Y Pablito empezó a sentir burbujitas de paz que le llenaban el estomago, le dijo chau a su mundo y se elevó por el cielo escoltado por una bandada de palomas. 

Aida Rebeca Neuah


Humilde homenaje a Julio Cortázar en el aniversario de su natalicio.
Este texto está inspirado en el cuento "La señorita Cora" del maestro.
Imagen: "Cortázar" de Ariel Gulluni










24 ago. 2011

EL ADIVINO

Homenaje a Jorge Luis Borges | Cuadro

En Sumatra, alguien quiere doctorarse de adivino. El brujo examinador le pregunta si será reprobado o si pasara. El candidato responde que será reprobado…
Jorge Luis Borges

El maestro  frunce en entrecejo y dice:
-De los dos, por lo menos uno tiene que obtener beneficio. Estas  reprobado.
El alumno agradecido le besa la mano.
Candidato y brujo se sonríen.

Aida Rebeca Neuah
Imagen:  Homenaje a Jorge Luis  Borges de Guillermo Cuenca

Humilde homenaje al maestro Jorge Luis Borges en el ciento doceavo aniversario de su natalicio 


18 ago. 2011

LA MIRADITA RARA

espejismos de luz ojo-horus | Obras de arte


Me quedé Huérfano muy de pequeño, con la suerte de que mi madre pudo dejarme una pensión vitalicia bastante considerable fruto de su fugaz matrimonio con un anciano millonario. Mi infancia transcurrió saltando de un pariente a otro, me tenían por una temporada y luego buscaban alguna excusa educada para  decirme que me fuera. El último, un primo lejano de mi papá, fue  el más sincero y me dijo: lo que pasa es que no sos divertido, ni brillante, ni nada, sos insulso pibe, además tenés “una miradita rara”. Pase mis últimos años en una escuela pupilo lo suficientemente lejos de todos como para no ir a visitarlos ni en las vacaciones. Al cumplir la mayoría de edad, no me faltaba la plata, tenía lo suficiente para vivir sin trabajar, alquilé un departamento en los suburbios, el mismo en el que había vivido con mi madre. Mi vida era simple, café con leche de mañana y de cena, una caminata a media tarde y después sentarme a mirar por la ventana. Si bien no hablaba con ningún vecino, conocía perfectamente a todos los que vivían en el edificio de enfrente en especial en los departamentos que daban hacia mi ventana. Sabía hasta la hora que sacaban la basura y cuando los veía, me subía las bolsas y las revisaba. Así supe los nombres de todos y cada uno de ellos y muchos más detalles íntimos que no vienen a cuento ahora. La que desde un principio me llamó la atención fue Laura, la chica del tercero A, vino con su madre hace  poco más de un año, vivió con ella hasta que ésta falleció y  se quedó solita. La chica no era una belleza, definitivamente, pero tenía un encanto muy especial, una suavidad para cuidar las plantas del balcón que me dejó atontado desde el primer día. Laurita (porque al tiempo ya la llamaba con diminutivos que iban desde Lau hasta cariñito) conoció a Hernán (maldita la hora), eran compañeros de trabajo y  él se vino a vivir con ella. Todo entre ellos eran arrumacos y amor, pero yo sabía, ese muchacho tenía “una miradita rara”, eso no era bueno, para nada. Pasado un tiempo  el ambiente de su casa cambió, él empezó a llegar más tarde, a poner excusas: que su mamá, que su tío, que su abuela; empezaron a discutir. Yo le decía desde la ventana a mi Laurita que ese hombre no era para ella, ella me escuchaba  porque empezó a salir más seguido al balcón para que yo la viera. Las peleas ahora eran más seguidas y más violentas, yo la consolaba, le levantaba la mano desde mi ventana y ella me correspondía levantando la de ella (¿Qué me  quería decir? sos el único que me apoya, me escucha, me habla y  sos una persona muy  importante en mi vida). Un día, después de mi caminata diaria, en la que tardé más que de costumbre, la busco; la  veo  en el balcón (seguro que está preocupada por mi demora), le hago señas (listo  vida mía); Ella me levantó la mano (gracias, mi amor, ese de “la miradita rara” no me va a molestar más)  y la agitó como siempre.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Espejismos de luz" de Gabriela Novoa

16 ago. 2011

Historias de WINNERS (XX): Cross Road - CAPITULO FINAL


Historias de WINNERS ha terminado formalmente pero en la práctica esto no es así. Historias de WINNERS no ha sido una novela en el término que pueda aplicarse a dicho género. Historias de WINNERS es un corte en la vida de tres seres anónimos, como cualquiera de nosotros, con todas sus miserias al descubierto, luchando por sobrevivir de acuerdo a sus posibilidades. Luchando contra sus fantasmas, que también son los nuestros. Y tratando de crecer a pesar de todo. Si en algún tramo de la historia ustedes amigos lectores se han sentido identificados en alguna situación nuestro objetivo se ha cumplido. Por nuestra parte nos sentimos muy satisfechos con la tarea, que por primera vez realizamos como es la escritura en conjunto de tres individuos, cada uno con sus características, cada uno a su manera, pero que juntos pudieron amalgamar un todo. ¡GRACIAS A TODOS Y HASTA LA PRÓXIMA!

Para leer el Capítulo XX (último) Ingresar a: Cross Road

Para leer la Novela Completa Ingresar a: Historias de WINNERS
                                                                                                                                                                                         



Aida Rebeca Neuah
Daniel Najnsztejn
Gabriela Szuster


9 ago. 2011

Historias de WINNERS (XIX): ¿Final?


Lito y Luna se besaron como nunca antes lo habían hecho. Un beso interminable, lleno de gozo y pasión. Un beso que reflejaba las angustias de ambos seres por aquello que no fue, por el desencuentro, por lo perdido. Lito besaba y besaba a Luna y lloraba…

Para leer el capítulo completo ingresar a: ¿Final?

Historias de WINNERS, novela con entregas semanales a través de la red. Para capítulos anteriores ingresar a: http://danielnaj.wordpress.com/historias-de-winners/

3 ago. 2011

CINCO SENTIDOS

Los Cinco Sentidos | Cuadro
Oído
Café espía
Dice una vieja leyenda turca que el  café guarda en sus moléculas informacn de todas las charlas que se tienen en su presencia. Ignoro el detalle del número de palabras que pueden acumular, lo que si sé, es que cuando sus células se llenan de fonemas se oye  un crack (hay que afinar el oído para escucharlo),  el humito del café  se eleva y sube con él las conversaciones a una base de datos central que se encuentra en las nubes, allí  se ordenan por fecha y nombre de usuario.

Olfato
El matinal
Siempre has sabido como despertarme. Te levantás despacito sin hacer ruido, vas a la cocina y me preparás mi desayuno. El café exhala una corriente aromática ondulatoria que avanza hacia todos los rincones de la casa. Su  aroma  se condensa en la puerta del dormitorio hasta que la abre, entra y me zamarrea un poco. Despabilada la mitad de mi ser, sonambuleo descalza hasta la cocina envuelta en una nube de humos  cafetales. Te veo allá parado radiante cual sol y me despierto.
-¡buen día mi vida!

Vista
Agujero negro
Vos, yo y el café de intermediario. Entre nosotros  dos un  cumulus limbus  de aromas  que divide territorio. El l tuyo y el mío. Un gran recipiente lleno de líquido negro, lo sorbemos, le dejamos espacio al vacío. Un par de masitas  que por un unos  minutos nos regalan un poquito de dulzor. Vos, yo, la nada.

Tacto
La taza
Loza  blanca  que adquiere la temperatura de lo que la llena. Con manija multiforme para mejor sostén y traslado. No tiene dueño fijo, todos beben de ella. Triste el destino de la taza.

Gusto
Placer
Un sorbo, el líquido  ingresa por la boca, el paladar reconoce  pequeñas arenillas con gusto definido y único. Las papilas gustativas  lo absorben, lo gozan, se empapan de su sabor más íntimo. La lengua se estremece en señal de regodeo. La sensación viaja, circula por cada vena del cuerpo y entra en cada célula. El placer. Un café.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Los cinco sentidos" de Leonardo Yosovitch

2 ago. 2011

Historias de WINNERS (XVIII): Dos por Cuatro


El lugar: Baires. Un bar “El Cao”, uno de esos boliches que quedaron suspendidos en el tiempo, donde los minutos duran horas y las horas pueden llegar a ser años. Un espacio intimista, verdadero. El motivo: uno, el encuentro de dos y viceversa. Yin y yang. Energía masculina y femenina. La consigna: conocer al otro, que es parte de conocerse a uno mismo, usando el viejo truco de salirse de escena , rotar el foco de la imagen, observar desde otro ángulo, para poder ver…
Para seguir leyendo CLIC en: Historias de WINNERS (XVIII) Dos por Cuatro
Capítulos anteriores ingresando a:http://danielnaj.wordpress.com/historias-de-winners/
Historias de WINNERS una novela por capítulos semanales a través de la red.

28 jul. 2011

FURIA

el grito grito | Obras de arte


Se despertó sobresaltado y miró a su alrededor, María estaba en su lado de la cama, su culo apuntándole no daba lugar a dudas.
-¡Qué olor a mierda loca, se te está pudriendo algo!- gritó y se aprontó a levantarse y prepararse un café. La pileta estaba llena de cosas sucias.
-¿ya ni los platos lavás?- enjuagó una taza y se sirvió – ¿ahora tengo que hacer de cadete también acá? ¿No bastó con que me despidieran del servicio, qué me echaran como un perro, qué pusieran un pendejo licenciado en curros especiales arriba mío?
-A propósito, fue todo a propósito, me movieron el piso. ¿Qué se creen? yo  pagué mi derecho de piso, ya lamí botas y fui el che pibe por más de veinte años.
-María levantate que tengo hambre, ésto apesta- gruño desde la cocina- además cuidate bruja  que estoy que me  llevan los mil demonios, dormí como el culo por culpa tuya, no se te puede mover en la cama, seguí morfando así cerda que estás pesada como una piedra.
 Rogelio prendió el televisor y se sentó a ver las noticias.
 –Así están las calles, cambian a los polis buenos por pendejos delicaditos con títulos raros- masculló- el departamento de policía parece un desfile de modelitos, todos limpitos, carilindos, así estamos-siguió- y ni se te ocurra decirme una palabra guacha, mucho menos las cosas que me dijiste el otro día, que yo soy bueno para nada, que no tengo huevos, que los hombres de verdad tienen cojones, que parezco puto, porque soy capaz de… matarte otra vez, María.
   
Aida Rebeca Neuah
Imagen: "El Grito" de Axel Rodriguez

26 jul. 2011

Historias de WINNERS (XVII): Te busco, me busco‏


…Yendo a buscar a su hija, estaba yendo también a buscarse a sí misma No sabía muy bien que quería, ¿conocer a Laryssa para acallar su conciencia? ¿Cerrar una etapa? ¿Sentirse finalmente liberada y empezar a vivir? Una mano que tomó tiernamente la suya la sacó de sus pensamientos…

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23 jul. 2011

PARPADEANDO EN EL LIMBO II

De cuando estuve indeciso y conocí a Almíbar

Tras un tiempo de estar en el limbo mi confusión había aumentado. Si cuando estaba vivo no me decidía en las cosas mas simples, ahora de muerto, no encontraba ningún aliciente que me entusiasmara a vivir mi próxima existencia terrenal. Mamá me calmaba, me decía que en el momento menos esperado se me iba a prender la lucecita e iba a saber qué quería. Al comienzo de la segunda semana me despierto y tengo el desayuno en la mesita de noche. Hay también una tarjetita apoyada en el velador.
Almíbar Cornejo
Orientación de almas confusas
Pasaje el ombú 666
Sin perder tiempo como, me visto y salgo. Camino unos minutos hasta llegar a la dirección de la tarjeta. Guauuuuuu. Un castillo medieval con torres y todo… Impactante… sobre todo por los cuervos gigantes que le revoloteaban alrededor. Toco el botón del timbre y se oye la musiquita de la pantera rosa a todo volumen. Cha chan cha chan…Sale a recibirme una señorita vestida de infartante rojo (ojos haciendo juego).
-Buen día, ¿en qué puedo ayudarlo?
-Buenas. Estoy buscando al orientador - le muestro la tarjeta.
-Almíbar Cornejo, encantada, orientadora- dice, mientras me incendia con su sonrisa- usted debe ser un alma confusa...
La preciosa mujer me invita a pasar. Nos acomodamos en los sillones llenos de almohadones colorados y entre copitas de licor de cerezas en una charla más que agradable, le cuento de mi vida, de mi muerte y de mis dudas para volver. Piensa un rato y se encamina a una habitación contigua de donde regresa cargando una pesada bola tapada con un lienzo rojo.
-Esto nos va a ayudar- destapa un ópalo gigante semitransparente- la piedra nos va a dar una pista.
Se sienta con la bola sobre su regazo y la acaricia diciendo palabras raras e incomprensibles. Afuera se oyen los graznidos de los cuervos que aletean desesperados. Debo confesar que el ambiente se torna medio raro. Almíbar se concentra, cierra los ojos y yo aprovecho para mirarla sin vergüenza. Además de hermosa, esa chica es algo más. Su tono de voz me tranquiliza.
-Acá veo… -dice y tiembla- acá veo…
-Reencarnemos juntos- le dije- Vos elegís cuándo y dónde. Es una cita.
Deja de convulsionarse, se acomoda y me guiña un ojo.
-Me encantaría- dijo. Busca su bolso y nos vamos a llenar los formularios en la oficina de reinserción carnal donde trabaja mi madre.
 Las cosas se dieron con mucha rapidez (siempre es bueno tener contactos). En menos que canta un gallo teníamos todo el regreso organizado. Almíbar me propuso ir a Hawai y yo acepté encantado, ilusionado con la idea de verla bailar el hula-hula.  Le pedimos a mamá y a Prince, mi perro, que nos acompañaran, pero no quisieron. Dijeron que aún no era su momento. Nos llevaron hacia el túnel de traslado, un largo pasillo iluminado por lamparitas de colores en el techo. Nos tomamos de la mano y empezamos a caminar…y un comenzar de nuevo juntos, una nueva vida, simple, sencillo, sin vueltas, como suceden muchas de las cosas realmente importantes, en un parpadeo…

Aida Rebeca Neuah


Para acceder a la primer parte clic en PARPADEANDO EN EL LIMBO I

20 jul. 2011

PARPADEANDO EN EL LIMBO




De cuando fallezco y me encuentro perdido 



Un parpadeo y estoy parado en una larga fila de gente esperando. Tengo un papelito con el número 225 escrito a relieve en la mano. 
-¿qué número tiene señora?- le pregunto a una anciana de batón con una canasta de compras colgada del brazo. 
-987- responde mirando mi número- andá para adelante pibe que vos estas antes. 
Camino adelante en la hilera asombrado del orden que imperaba. Hay personas de diferentes países, razas Y épocas. Cada cual tiene su papelito en la mano. Avanzo una eternidad hasta encontrar mi lugar en la fila entre un señor vestido de Don Quijote y un hincha fanático de San Lorenzo. Faltan solo tres personas y llego. Bien....24- grita La voz. El Quijote toma su lugar frente a la ventanilla. 
-¿Otra vez por acá Don Álvaro? ayer quedamos en que iba a ser un caballero hidalgo. Que se puso de acuerdo con su esposa en irse a la España del 1600. Lo mismo que la otra vez… le explico… el destino una vez acordado no tiene cambio. La carpeta de su esposa no se puede abrir y yo no puedo saber dónde está ni quién es. ¿Está claro? 
En esta última frase La voz se pone de pie y le veo el rostro. Me quedo sin aliento. 
-El próximo. 225. 
-Mamaaaaaaaá- dije temblando de emoción. No la veía desde...desde...desde hoy a la mañana cuando me trajo el desayuno. 
-¿Qué hacés acá mami? ¿Qué hago yo en este lugar? ¿Quiénes son estos?- dije señalando la interminable y colorida muestra de personajes con sus vestimentas exóticas. 
Mi madre levanta la vista y me sonríe. Saca del cajón del escritorio un cartel "vuelvo en un rato" y me arrastra hacia un panel lateral mientras empezamos a escuchar las quejas de la gente. 
Nos sentamos en un bar cercano. Pedimos dos chupines de vodka, me cuenta que entre vidas se tomaba un descanso trabajando voluntariamente para la oficina de reinserción carnal, que no tenía acceso a los legajos de los fallecidos que vendrían, que yo estaba muerto, que siempre era bueno encontrarse con parientes. Este espacio atemporal en el que estábamos se llamaba limbo. Los difuntos se quedaban hasta que elegían dónde ir y también podían capacitarse para un mejor desempeño en la vida siguiente. Me dijo que era mi primera muerte, para la próxima tendría más claro el proceso, que era normal que estuviera confundido, era el lugar ideal para eso. Me invitó a quedarme en su casa y masculló algo de una sorpresa mientras pagaba y me llevaba al piso de arriba donde vivía. Al abrir la puerta oí el ladrido y medio segundo después lo reconozco. Prince el perro cuzco que, pobre, no sobrevivió cuando lo atropelló el auto del vecino. Pero miralo vos… qué lindo que estaba… me siento a acariciarlo pensando en el camino a tomar. Estaba abrumado, no sabía que hacer...entras tanto me encontraba bien acompañado...



Continuará...
Aida Rebeca Neuah
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19 jul. 2011

Historias de WINNERS (XVI): Lito y Antonio‏




El mozo del Bar Cao, donde Lito acostumbra a mirar por la ventana y leer el suplemento deportivo mientras ensopa sus medialunas de grasa en el café se llama Antonio. A simple golpe de vista nos enteramos de que Antonio probó infinidad de manjares… Para continuar leyendo clic en: Lito y Antonio

15 jul. 2011

RETORNO DEL OLVIDO

lagrima | Cuadro


Primero fue el maquillaje, se  diluyó fácilmente. Después la piel se me hizo transparente, volátil, desapareció. Las capas y capas de carne se deshojaron y cayeron con la liviandad  con que flotan en el aire los pétalos de  rosas. Cuando nada  quedó más que mis huesos, los ríos de lágrimas  frenaron su paso antes de caer en el abismo. Raspé  de ellos tu recuerdo con  mi último aliento y lo guardé en el altillo donde se guardan las cosas que no pensamos volver a usar. Mi cuerpo liviano, flotando, sin carne, sin piel, sin maquillaje, sin huesos y sin vos. Mi alma renacida buscaba el camino de volver a ser.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Lágrima" por Sandra García