27 dic. 2010

ADIOS



Despacio,
sin hacer ruido, sin que me veas
desato los lazos que nos unen.
No es fácil
los nudos son intrincados, apretados
están resecos por el tiempo, el frío
las tormentas.
Un desafío, una asignatura pendiente.
Cada cinta desatada
es un músculo distinto a mover
que estuvo quieto, jugando al espejo
que tiene que aprender a ser de nuevo.
Silencioso de lentos mis pasos
se alejan todo lo posible.
No consigo que sea diferente
no hay opción.
Deshago los nudos, uno a uno
con paciencia
se forman largas tiras de lino blanco
se sueldan solas, sabiendo
se ovillan cerca de tu pie, esperando.
Solo queda un enlace, una única atadura
despareja, sin trabas, larga y flexible
resistente a la distancia, inmune
invisible, que no se puede romper.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: EL BESO de Gustav Klimt

16 dic. 2010

DOBLE



Esta es la historia de Juanito, un niño como cualquier otro. El color de su piel es el mismo que el de los demás (verde), tiene la misma cantidad ojos, orejas (tres) que los otros niños, posee un par de alas de pelusón rosa brillante y vive en Circinus Keloris como todos. Sus padres, viajeros del tiempo, le trajeron un regalo fabuloso. Una gran bola brillante de cristal. Dentro se veía flotar un pequeño espejo cuadrado en un mar viscoso de líquido dorado. ¿Ves? Le dijo el papá, ese espejo es para aprender a mirar y a concebir el mundo con tu imaginación. Y él, Juanito," imaginó". Se vio de otro color, con menos ojos, con solamente dos orejas, un par de piernas para caminar, viviendo en otro lugar, un planeta, un planeta azul que gira alrededor de otro planeta, ardiente, rojo. Reconoció a Juanito, el otro Juanito, el del otro planeta, sentado frente a una bola de cristal, mirándolo, mirándose, con innegable curiosidad, desde un espejo cuadrado inmerso en un mar viscoso de líquido dorado, probándolo, probándose… y en eso anda Juanito, probando formas de mirar y concebir el mundo.

Aida Rebeca Neuah

13 dic. 2010

TIPS III


COTIDIANA

Tras una discusión, coloqué a mi mujer sobre la mesa, la planché y me la vestí. No me sorprendió que resultara muy parecida a un hábito.
Me arranqué rapidamente el vestido cortándolo en jirones y me dispuse a coser con los retazos una muñeca gigante,acolchada, para abrazarme en los sueños.

En negritas el microrelato "Cotidiana" de Miguel Gomes
Aida Rebeca Neuah

11 dic. 2010

TIPS II


EL HAREN DE UN TIMIDO

Como temía decirles que no, opte por conservar a todas las mujeres que he amado.
En cuanto me comunican su abandono, les otorgo bonitos espacios en mi cripta familiar. Todas juntas viven en silencio y esperan inmóviles mi llegada.

En negritas el microcuento "El harén de un timido" de René Avilés Fabila.
Aida Rebeca Neuah

9 dic. 2010

TIPS I


EL ADIVINO

En Sumatra, alguien quiere doctorarse de adivino. El brujo examinador le pregunta si será reprobado o si pasara. El candidato responde que será reprobado…

El maestro frunce en entrecejo y dice:
-De los dos, por lo menos uno tiene que obtener beneficio. Estas reprobado.
El alumno agradecido le besa la mano.
Candidato y brujo se sonríen.

En negrita el microcuento "El adivino" de J.L.Borges. Humilde homenaje al maestro.
Aida Rebeca Neuah

7 dic. 2010

PECADOS CAPITALES



Enardecida porque las musas se fueron de parranda rompí algunos jarrones contra la pared (a ver si el ruido las hacia regresar). Ni ahí. Ni se molestaron. Vaya a saber cuál vecino las indujo a quedarse mas tiempo con él. Mis tres musas son infieles y abandonadoras pero siempre regresan a su dueña. ¿Qué artilugio habrá usado el vecino con ellas…? les estará convidando golosinas o haciendo cosquillitas en los pies. ¿Qué tiene él que a mi me falte? ¿Cómo han osado abandonarme a mí? La más buena, la mejor…la más fiel y condescendiente patrona que han tenido, nadie se iguala a mí. ¿Iré a buscarlas? No… no da, estoy cansada, volverán cuando quieran-puedan. Mejor las espero sentadita en mi rincón comiendo abundante helado de chocolate y nueces. No comparto.



Aida Rebeca Neuah

18 nov. 2010

CANTARES


Llegando a la orilla del río
los sonidos del silencio
dejaron paso al trovar del agua.
Las gotas se juntaban
en lo alto del cauce,
venían canturreando
sus melodías de siempre.
El mutismo del paisaje
me ayudó a escuchar sus palabras.
Contaban de tiempos en que fueron tierra,
el brujo calor las hechizó en vapor.
Hablaban de increíbles viajes
de burbujas vaporosas
refractadas en siete colores.
Explicaban sobre el mejor camino
de llegar levitando al cielo.
Cantaron de cuando las nubes llenas
estallan en llanto.
Se transforman en la lluvia que moja.
Al pasar me chistaron,
alejándose susurraron
que se puede cambiar
y seguir siendo el mismo,
si se guarda siempre la esencia de ser.

Aida Rebeca Neuah

10 nov. 2010

PABLITO Y LAS PALOMAS


Pablito apareció. Estaba sentado en la cornisa del edificio de enfrente conversando con las palomas. A medida que se iba acercando el momento de su muerte, mas claro se le hacían sus gorgojeos, ahora ya los comprendía por completo. Ellas le contaron que sabían que él estaba confundido y que su trabajo consistía en explicarle lo que no entendiera.
Por la ventana de la habitación en la que estuvo internado su última semana de vida vio entrar a sus padres abrazados llorando.
-¿porqué están tan tristes si yo me siento tan bien?
-piensan que te tenían y ya no te tienen mas, eso les duele, se sienten vacíos, contestaron las palomas.
Aguzó su mirada hacia al final del pasillo saliendo de su cuarto del hospital. Podía sentir la tensión en el ambiente, el aire bullía en rojo intenso. Varias personas discutían, reconoció al doctor que lo operó, al anestesista, y a dos enfermeras. Sus caras dibujaban muecas de pánico mientras resolvían cual sería la versión oficial de la muerte del menor.
- ¿porqué tienen miedo?
- la gente piensa que puede evitar la muerte y ellos no están seguros de haber hecho lo que podían para salvarte Pablo, contestó la paloma oscura que se veía mas vieja.
En la habitación contigua a la reunión del equipo de profesionales de la salud había una chica joven con la tez pálida y mirada perdida. El adolescente recorrió su facciones de memoria y reconoció a Cora, la enfermera tan bonita que le había enamorado. Se acordó como ella había puesto distancia entre ellos dos cuando vio que se gustaban. Recordó también los cuidados amorosos que le dispensaba cuando lo veía dormido.
- ¿Como uno puede trabajar con seres humanos y pretender no involucrarse?
- alguna gente piensa que así se cuidan a si mismos, pero la realidad es que el esfuerzo por mantenerse al margen es mas dañino para ellas que el comprometerse emocionalmente, dijeron dos o tres palomitas a coro.
Y Pablito empezó a sentir burbujitas de paz que le llenaban el estomago, le dijo chau a su mundo y se elevó por el cielo escoltado por una bandada de palomas.

Aida Rebeca Neuah


Basado en el cuento "La señorita Cora" de J. Cortázar

30 oct. 2010

AGUA DE LLUVIA


Dicen los que saben que los días grises en los que va a llover tienen una magia especial. Sabemos cuáles son, esos en los que empezamos a sentir la lluvia antes de que caiga. Tenemos que estar atentos, no esperar mucho tiempo luego de la primera gota para comenzar con El Ritual. Tenga elegido el lugar, uno de por lo menos dos metros cuadrados al aire libre, con la tierra bajo el calzado y si se anima sin zapatos. La Pachamama en contacto con sus pies ¿porqué no? Levante los brazos a la altura de los hombros, cada uno que apunte para otro costado del cuerpo. Empiece a girar. Esto tiene un secreto guardado por generaciones en el seno de mi familia. Gire a la derecha y alejará las cosas malas. A la izquierda y se acercarán las buenas. La elección es suya, dos opciones para la misma Danza de la Lluvia.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: Lluvia por Gonzalo Espinosa

22 oct. 2010

INTRODUCCION AL PENSAMIENTO INFANTIL


El día que papá me regaló un extintor me puse tan tan contento que prendí fuego a la cuna de mi hermanita. Cuna de mi hermanita bah!! Era miii cuna. Lo que es de uno, nunca se deja de poseer. Así que en realidad, prendí fuego a mi cuna para saber si mi vocación de bombero era auténtica. Como soy un niño bueno, primero tomé el recaudo de sacar a la dulce y tierna criatura que me ha robado la mitad del amor que me corresponde por derecho, de su camita. Me subí a un banquito y agarré en brazos a la beba con ternura, le mostré mi dentadura de sonrisa apretada y la puse en la cucha donde duerme Bobby. Seguro que ahí no iba a tener frío ni se iba a sentir sola. Le dije al perro que la cuidara, yo hablo un poco de su idioma. El apagador de fuegos andaba bárbaro y la cuna quedó preciosa, ahora parece una antigüedad. Papá siempre se esmera en regalarme juguetes útiles que me sirvan para elegir una profesión para el futuro. Así fue que hace unos años recibí una sierra eléctrica para hacer de carpintero. La usé para cortar al medio todas las puertas de la casa, Bobby nunca más tuvo que rascar las puertas para que le abran. Al cumplir cuatro, él vino con una caja de tachuelas miguelito. Me enseñó a ponerlas en la calle a la mañana temprano y esperar a que empiecen a salir los autos al trabajo. Mi sabio padre me aconsejó sentarme en la ventana del living, donde se veía el lugar en el que caían las tachuelas, los vecinos que se bajaban de sus autos gritaban palabras desconocidas(debe ser alguna lengua extranjera) y cambiaban las gomas pinchadas por mis clavitos. "Es la forma de aprender a cambiar cubiertas"-dijo mi papi y agregó que tener una gomería es un negocio muy rentable hoy día. Mamá comparte su criterio práctico de elección de regalos y aportó sugiriéndole no comprar más esos huevitos de chocolate porque adentro hay juguetitos con piecitas muy chicas que nos podemos tragar. Imaginate Cacho- le dijo a mi papá- los nenes con un árbol de huevitos kinder en la panza!!!

Aida Rebeca Neuah
Imagen:"Familia tipo" por Gonzalo Arbutti y Marcelo Federico

16 oct. 2010

LA CUENTA REGRESIVA




Quince. Se me acaba el tiempo. Coloco el ojo en el lector de retinas. Se abre la entrada. Trece. Apuro el paso por el corredor, tengo que parecer tranquila, me están filmando. Diez. La puerta inviolable. Engranajes conectados a un dispositivo electrónico controlado desde la cabina central. Siete. Reprogramando las claves de acceso. Cinco. Abierta. Amplio salón. Una tarima en el centro. Un reloj apoyado en ella. Tic. Tac. Tictac. Dos. Con cuidado lo tomo. Sé que es muy frágil. Uno. Giro la cuerdecita de costado. Dos horas. Retrasar el tiempo dos horas será suficiente para salvarlo. Cero.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Reloj blando en el momento de su primera explosión" Salvador Dalí

8 oct. 2010

BIENVENIDOS



Burbuja acomodó las cosas que siempre llevaba en la cartera, los lentes de sol para la lluvia, la boina para darle agüita a los animalitos, el Chal (el mantel de picnic) y la sacarina. Dio una última mirada a su habitación, todo en su lugar. Al frente de su cama (para verlo ni bien se levantaba) había colgado en la pared un tapiz que ella misma tejió, con formitas de muchos colores de vidrio y cuentas. Varios rincones con velitas blancas ardiendo y pequeños cuencos con aceites aromáticos no dejaban lugar a dudas de la ocupación de la dueña del lugar. Cerró la puerta despacito, un viaje la esperaba.
La bruja disfrutaba de muchas cosas, adoraba las llamas que ardían, los globitos burbujeantes en el agua, el color turquesa y los jazmines. Ayyy, el aroma a jazmín, soñaba con volver a oler esa fragancia fresca y agradable. Solo crecían al sur en "La Aldea Capicúa" gobernada por el hombre vestido a rayas (el rayado). Allí se dirigió, esperando volver a disfrutar del delicioso perfume de la blanca flor. Tras siete días y siete noches cruzando bosques de cipreses y lagos encantados, llegó a su destino, una casita pequeña rodeada de canteros floridos multicolores.
- Muy poca gente llega hasta este lugar- me dijo un señor con ropa rayada que salio detrás de un ombú- soy Etienne, el gobernador.
- Soy Burbuja, vine buscando jazmines, no veo ninguno.
- Están y compartirán su aroma y belleza si ellos lo desean, necesitan conocerte para decidir, Acercate a las flores que rodean mi casa y contales de vos.
Extrañada por la situación, me acerco y miro uno a uno los brotes que se estremecen. Les cuento que vivo lejos, que bailar me hace sonreír por dentro (soy muy vergonzosa), que canto cuando estoy feliz, que tejo para pensar. Tan ensimismada contándoles que no noto que los colores de las flores se van derritiendo dando paso a un blanco inmaculado. Les digo que la velocidad me da miedo, que me gusta sentir el viento en la cara, que adoro nadar en el mar. Exhalan tímidos fluidos aromáticos. Me gustan los animales, escribo y juego al cuatro en línea. Silencio. Miro el cantero y muchisisimos jazmines me obsequian su inigualable belleza. Etienne se me acerca. Me entrega unos macetones llenísimos de blancos capullos."Estos se quieren ir con vos".
Bienvenidos.

Aida Rebeca Neuah


Etienne en su blog Ciudad Visible me ha obsequiado con este premio

junto con unas preguntas a contestar que son las que han generado el texto BIENVENIDOS. Mis respuestas a las preguntas estan en el texto(casi todas). Muchas gracias Etienne!!!En virtud de que este es un Premio "Posta", paso a tranferirlo a cuatro de los muchos que son merecedores del mismo. Por ser buena gente y para acercarme a ustedes conociendolos más, hago acreedores del mismo a:

DONDE
JAZZ
EPISTOLA
BRIKIS



las preguntas son:
¿qué cuatro cosas llevas en tu cartera?
¿cuáles son las cuatro cosas que más te gustan de tu habitación?
¿cuáles son las cuatro cosas que te gustan ahora?
¿qué cuatro cosas hubieses querido hacer?
¿qué cuatro cosas no saben de vos?
¿qué cuatro canciones te gustan más?

FELICITACIONES!!!

30 sept. 2010

EL BESO


"Nunca confíes en nadie que abre los ojos al besar" dijo mi padre. Me vieron en besos espiándoles las miradas, buscando ese momento en que vencidos se dejen llevar por una fuerza externa y desconocida, en que sus parpados relajados se deslicen apoyándose uno sobre el otro. Todos. Contigo no puedo evitarlo, lucho, trato con todas mis fuerzas, intento, uso la última gota de mi voluntad. Al final desisto, los cierro y te beso sin mirar.


Aida Rebeca Neuah
Imagen: "El cumpleaños" de Marc Chagall

24 sept. 2010

EFECTO DOMINÓ





Hallaron un cadaver en la calle, aparentemente el suicidio de una mujer que ha saltado desde un octavo piso durante la madrugada del domingo.

Testimonio del repartidor de diarios

-Yo le cuento señor agente. Paré la moto para fumar y ví que la luz del piso ocho titilaba en varios colores. Amarillo, rojo, violeta. Amarillo, rojo, violeta. Sonaba también una musiquita cuando cambiaban los colores. Lo de las luces y la melodía se repitió varias veces. Después se oyó el chiflido agudo. Yo no sé nada de física don pero esa chica tardó como veinte minutos desde que saltó hasta que llegó al suelo. Bajaba como flotando. Además señor cayó totalmente de pie, se alisó el vestidito ese que tenía color violeta, me sonrió y se acostó. Mirela agente, mirela, todavía se esta riendo.


Testimonio del vecino del primer piso

-¿Cuál es su gracia?
-Po, inspector Po.
-Cortita su gracia inspector. Miré, yo estaba tratando de dormir, no pude, así que bajé a la vereda. Usted sabe, soy un jubilado aunque parezca más joven. Eran, más o menos, las cuatro menos cuarto de la madrugada, lo sé porque era domingo y Amalita, la mujer de Patricio que vive en el cuarto veintitres, ya había vuelto. Todos los sabados sale a la reunión con sus compañeros de secundaria y vuelve a las tres y media del domingo. Iba al comercial n°11, aunque yo sé de buena fuente que el curso de ella hace años que no se reune. Es que mi sobrina política y ella cursaban en la misma división. Nooo, faltaba para las cuatro, porque todavía no habia vuelto Juancito, el del sexto piso. Él es cuidador en uno de esos lugares donde los hombres se desnudan y las mujeres aplauden. Así está el mundo. ¿La chica esta del octavo? se mudó al edificio hace como seis meses, sale muy pocas veces y casi nunca viene nadie a visitarla. Una vez vino un tipo a verla. No, no podría reconocerlo tenía un pasamontañas de esos que sólo se le ven los ojos. Lo raro es que era pleno verano. Agente ya le dije que no ví nada, ¿qué se piensa, que yo ando investigando la vida de los demás?


Testimonio del adolescente que vuelve de un boliche

- Man yo volvía de tomarme unas birras, tenía un pedo tísico. Había un chabón sentado ahí fumando y estaba también el viejito ese al que le dicen huevo de heladera, porque siempre esta parado en la puerta. La chica del octavo trabaja en su casa diseñando planillas de internet. Pobre mina, una vida difícil, estaba solita en el mundo. Tenía sólo un hermano que tuvo un accidente gravísimo y había quedado con toda la cara quemada, me enteré de casualidad que el hermano se mató la semana pasada...



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Ella se despidió de sus cosas sin pena, abrió la puerta corrediza y salió al balcón. Le dió la espalda a su departamento y saltó del octavo.
En el séptimo vió que Daniel el hijo menor de la casa dormía con su pijama azul de ositos amarillos. Arropó al niño para que no tuviera frío y le regaló un tierno beso en la frente.
En el sexto la casa de Juanito estaba a oscuras, encendió el hogar así encontraba la casa calentita al volver del trabajo.
En el quinto notó que por el aire la pollera se le subía, se la acomodó, no quería que le espiaran las piernas.
Cuando pasó por el cuarto piso, mientras se sostenía la falda, reconoció a Patricio, el marido de Amalia, preguntandole con amargura a su mujer donde había estado.
Al llegar al tercero vió a María, entrando medio desnuda con el resto de la ropa en la mano, rogando que Amalia del piso de arriba no la hubiese visto escabullirse por las escaleras después de pasar la noche con Patricio.
Un piso mas abajo, en el segundo, hizo una pausa en su descenso aereo al vacío. La familia Gomez tenía un cachorrito juguetón. Se entretuvo rascandole la barriga y acariciandole la cabeza.
Al piso primero llegó sabiendo que no había nadie. Había mirado de reojo hacia la vereda y vió al anciano que vivía allí. El viejito estaba en la planta baja espiando a los vecinos. La chica no pudo con su genio y entro a chismosear el departamento. Se asombró cuando encontró varios telescopios, aparatos de escucha a distancia, detectores infrarrojos de personas y una computadora de última generación cargada con una base de datos de información de todo el barrio.
Al llegar al suelo bendijo su suerte de llegar sana y salva, se acomodó la pollera, se alisó el cabello, le sonrió al muchacho que estaba fumando en la vereda de enfrente. Se acostó y murió.



Aida Rebeca Neuah

21 sept. 2010

5.000



¡Fiesta!
Llegamos a 5.000 entradas en el blog.
Es un gusto que compartan mis letras
y que me hayan aceptado en sus espacios.
Gracias a Dany que me ayudó a descubrir que escribir me hacia feliz. A Marina que me dio las primeras indicaciones, me instó a que trabajara en mis escritos, a que abriera mi propio blog y comentó todos mis trabajos hasta que yo me sentí segura de mi misma. A sir Yoni y al Gaucho Santillán que fueron los primeros off familia que entraron.
Besos a todos mis amigos bloggers.
A.R.N

18 sept. 2010

ANUNCIO


Posada "Los cuervos"

Única en su género. Ampliamente reconocida por sus propiedades mágicas. Haga realidad todos sus sueños hospedándose en alguna de sus habitaciones. Cada una de ellas cuenta con un espejo bifocal, en el día nos muestra lo que somos y no vemos y de noche… lo que podemos llegar a ser si nos llegáramos a animar. Los dieciocho cuartos distribuidos en sus catorce pisos permiten que los cuerpos de los huéspedes se vacíen y se rellenen "a piaccere", generando así un efecto sopapa capaz de transformar a cualquier mortal en el hombre araña que siempre quiso ser. Sus puertas, de madera tallada a mano, conducen a largos y oscuros pasillos iluminados por lamparitas azules que desembocan en las mismas puertas. Los salones están iluminados por un sistema dicroico de luces que puede hacer desaparecer elementos orgánicos e inorgánicos, enteros o parcialmente. El detalle más asombroso de esta increíble posada es la esquina de los claroscuros, ubicada en el lobby principal, donde las personas viajan a las profundidades del establecimiento a tomar mate.
¡Reserve ya!

Aida Rebeca Neuah
Imagen: Starry night "Van Gogh"

10 sept. 2010

NÚMEROS REDONDOS



Releí la hoja de papel y sonreí triunfante. Uno, dos, tres dobleces para que quepa en el sobre marrón con el sello lacrado. La cajita y su llave minúscula. El arcón y su cerrojo. La abertura secreta, la cortina, la habitación, la puerta, el pasador, la llave, la casa, el portón, la cadena. El candado con la clave. Un suspiro de alivio cuando hice girar la rueda de los dígitos…la combinación seguía en el papel y no sabía recordarla.

Aida Rebeca Neuah

3 sept. 2010

LA PASIÓN SEGÚN EVA




– ¿Qué es esto?- le preguntó Adán a Eva.
– Una prenda íntima - contestó ella.
– ¿Y para qué sirve? - la miró divertido viendo desesperación en su rostro.
–Para matar el fragor de tu mirada.
– Mujer, lo que tú ves en mi mirar es el exacto reflejo de tu fuego en mis ojos.


&&&


Era el tiempo del amor y su Adán no llegaba. Por fuera, Eva brillaba, por dentro, quemaba. Para sorpresa de ambos, lo que antes fue miedo a lo desconocido, se transformó en ilusiones. Sus amores expandieron en color al salir del paraíso. Lo vio venir de lejos. Nunca era la misma cuando él volvía. Esta vez, cuando llegó, quiso sentarse en sus rodillas a oír la historia de la primera pareja que se amó.


Aida Rebeca Neuah

28 ago. 2010

CHEF CHANNEL


Iban a la guerra y pretendían olvidar su existencia. Luchaban, morían, y en un fugaz instante final comprendían su destino.
Sentada es el sillón del living Blanquita miraba su programa de cocina. El paciente cuchillo del chef despedazaba con filoso placer los pedazos de verdura. De la tabla de picar a la olla de agua hirviendo.
-Cada vez el chef usa más ingredientes para hacer una simple sopa de verduras.
-Cambia mami, no me gusta la sopa.
Quedó allí, tendido en la suave pendiente de la colina, junto a muchos más, junto a cientos de cuerpos mutilados.
- Pera viejo… ¿a ver que le mete? ¿Qué es eso blanco? Será hinojo…apio…
Era un muerto singular, ya nadie recuerda desde cuando.
-Mami me parece que el pollo esta viejo. Mirá… tiene pintitas verdes.
-Son los condimentos, mi vida.
El sol y la lluvia, las aves carroñeras y los gusanos socavaron túneles en la carne muerta de sus compañeros, fundiéndose lentamente en la tierra. Pero él no, su cuerpo resistió la podredumbre y nadie entendió el macabro portento.
-Todos esos boniatos están abichados o por ahí los masticó alguna ave. Suerte que el chef recuperó uno.
En la colina, su mano plácida yace extendida, abandonó su espada, entre sus dedos crece la hierba y él persiste.
- Se le piantó el cuchillo a la olla. Este potz no tuvo mejor idea que meter la mano en el agua caliente para sacarlo, salió el dedo lleno de acelga. Qué mala impresión me dan los programas de cocina moderna viejo.
Él, recostado en el suave declive, observaba con las cuencas vacías de sus ojos, la alternancia del sol y de la luna durante incontables ciclos.
-Ahora para darle gusto le pone una cabeza de pescado ¡vaya a saber desde cuando la tiene guardada!
Si Petrona lo viera…


Aida Rebeca Neuah

Las oraciones resaltadas pertenecen al cuento
"El Muerto en la Colina" de Jorge L. De Abreu.

20 ago. 2010

LA DESPEDIDA


Y él se quedó escuchando el último paso alejarse, la última puerta cerrarse, sintiendo aún el halo de presencias en la sala.
Sus fantasmas se pararon en ronda y lo ubicaron en un extremo. Lo tomaron de la mano, empezaron a girar, de andar a correr a volar, a gran velocidad. Se esfumó el piso, el techo, la sala, todo. Aquellas manos lo asían con fuerza, las podía ver entrelazandole sus dedos. Al punto máximo de giro se escuchó un chiflido intenso. Habíamos hecho lo nuestro. La ronda fue parando lentamente. Sus amigos se despidieron uno a uno en un abrazo.
Y él se quedó escuchando el último paso alejarse, la última puerta cerrarse, sintiendo aún un halo de ausencias en la sala.
Se levantó en silencio, tomó sus papeles, apagó la luz y se fue.

Aida Rebeca Neuah

14 ago. 2010

VIDAS


Las cosas a mi alrededor desaparecieron rápidamente. Yo necesitaba un espacio y sólo vi esa naranja. Me acerqué sabiendo que no tenía mucho tiempo para decidirme a ocuparla. Era de un color brillante, tímidamente empolvada con una fina capa de tierra arenosa. Una gruesa y rugosa piel la recubría dejando intuir un interior tierno y jugoso. Desde donde estaba, llegaba a sentir un aroma a azahares que me transportó a la infancia de no sé cual de mis vidas. En el instante en que empecé a entreveer mi destino de citrus, empezó la fusión. Mis círculos espiralaron en una total redondez, girando en una metamorfosis sin fin. Mi piel se hizo fibra, cubriendome de capas y capas de cascara frutal. Mis células fueron las pepitas anaranjadas y su jugo fue mi sangre. Cada órgano convulsionó y se acomodó dentro de la fruta, separados por una fina lámina de pielcilla transparente. Me achique hasta caber en una superficie cien veces menor a mi ser original y mi alma encontró su lugar en el centro, en las semillas donde todos los recuerdos estarían, pero yo no me acordaría de nada.

Aida Rebeca Neuah

7 ago. 2010

LA FRASE


Te veo de noche,
en sueños,
mis sueños.
Me acerco despacio,
sin tiempos,
sin miedos.
Me siento a tu lado,
muy cerca,
un suspiro.
Te tomo la mano,
un susurro,
una letra.
Te digo al oído,
mil veces,
la frase.
ALMA DE DIAMANTE
Mañana tal vez,
quizás,
podrás recordarme.

Aida Rebeca Neuah

30 jul. 2010

MOSAICOS


El gran sabio eligió porque sí una piedrecilla de color azul de una pila de muchas. La miró con detenimiento, observó el número de sus lados, su color, su forma. Cada pieza era especial y única. Su atención giró hacia el mandala. Buscó el lugar adecuado para esa partícula de formación rocosa. Él aprendió que era una cuestión de tiempo."Las rocas buscan su lugar atraídas por el espacio vacío que su ausencia genera",concluyó. Era consciente que su rompecabezas de mosaicos se armaba gracias a hilos invisibles de similitudes y desigualdades. Él sabía que su trabajo era sólo estar.

Aida Rebeca Neuah

25 jul. 2010

LOS BENEFICIOS DE LA RACION LACTEA DIARIA EN LA NIÑEZ


Lucianito, Luchito. Vení a tomar la leche. No quiero leche mamá. Quiero café. Mi vida, los nenes buenos toman la leche a la tarde. Quiero café. Vos querés leche Luciano. Quiero café. Lo normal es que meriendes con leche. ¿Vos querés ser un nene bueno no? Los nenes buenos son felices. Están siempre contentos. Toma la leche papi. Quiero café. Leche. Café. Leche. Café. Leche.

Obviamente Luciano perdió la batalla, esa fue la primera y la definitiva. Pensaba que no tenía opciones y fue completamentebuenoynormal hasta esa tarde treinta años después en que se equivocó de taza y tomó de la de Pablo, su compañero de oficina y saltando de la alegría se cayó intencionalmente del balcón.

Aida Rebeca Neuah

21 jul. 2010

CATALOGO DE SONRISAS


Alma siempre se consideró una chica práctica, de aquellas que le buscan solución a los problemas. Cuando advirtió que no podía reconocer los gestos en las caras de los demás, pusó manos a la obra. Buscó en las bibliotecas mas completas de la ciudad y encontró un par de volúmenes que le interesaron sobre su enfermedad. Uno la fascinó. Se trataba de un catálogo que contenía todo tipo de sonrisas, un listado de movimientos técnicos detallados para poder ejecutarlas, su significado y el procedimiento exacto para lograrlas. Aprendió que las sonrisas "de compromiso" se lograban levantando un poco el labial superior, mostrando un centímetro los dientes y tratando de evitar el contacto directo de los ojos con la otra persona. La sonrisa "a carcajadas" bajando y subiendo la cabeza con la boca abierta, mostrando enteramente la dentadura, exclamando a viva voz jajaja. La "plena" elevando los pómulos y haciendo salir chispitas de las corneas (esta funcionaba mejor si las mejillas del ejecutor estaban arrebatadas de rubor rosado). Le llamó la atención la "de foto", cara levantada, mirar a la cámara un segundo hasta que sale el flash y se oye el clic. Alma cargaba su librito a todos lados donde iba. Cuando alguien sonreía de algún modo que ella no conocía, lo abría y buscaba el significado. Al encontrarlo a él busco dos días sin encontrar justamente esa, la más bonita sonrisa que había visto en su vida. El levantaba los pómulos, bajaba la vista hacia sus labios y pestañeaba sutilmente; ella enarcaba las cejas, entrecerraba los ojos y elevaba la mirada. Escribieron juntos un listado propio de sonrisas aún no inventadas.

Aida Rebeca Neuah

16 jul. 2010

BUENOS AIRES'S LOVE LETTERS


Buenos aires, 27 de julio de 2010

Pulgarcito mío:
Las horas que pasan sólo logran acrecentar nuestro amor. Muy acertada fue tu decisión repentina de mandarte a mudar. Viste un problema, una solución y actuaste en consecuencia. Esas son las actitudes que siempre admiré en vos, mi cosita linda. Uno de los motivos que han hecho que yo te elija como mi compañero fue tu rapidez de acción para salir airoso de los problemas.
Me alegro que la hija de Gladys te este acompañando, es una buena chica, muy inocente. Estoy tranquila sabiendo que alguien te cuida.
Me siento halagada de que te preocupes por mí a la distancia. Gracias por llevarte las cosas de valor, ahorrándome así varios dolores de cabeza
Yo te juro, Pulga querido, que pasaré indemne esta prueba de amor. Te extraño cada día mas, no lo dudes. Vivo recordando los desayunos compartidos, los paseos por la playa, las cenas románticas y por las noches el dormir haciéndote cucharita agarrándome de… ¡vida mía! no he podido pegar un ojo desde que te fuiste, necesito asirme a tu "ancla". La situación es desesperante. Lo confieso.
El señor vestido de blanco que te entregó la carta es jefe cirujano especialista en extirpación de aparatos genitales masculinos, los otros tres son mis primos, los Villa, mafiosos mexicanos que van a apoyar al doctor.
Yo necesito dormir, vos ves…
Esperando que una vez más tomes la medida extrema que la situación imponga, el doctor también tiene un pasaje a nuestra casa. Podes decidirte a volver portando lo que yo preciso con urgencia, caso contrario el doctor hará su trabajo y mi primo traerá mi chiche.

Te amo mi Pulga
Tuya para siempre,
Amalita



Aida Rebeca Neuah

14 jul. 2010

ACAPULCO'S LOVE LETTERS


Acapulco, México
22 de julio de 2010

Amalita de mi alma:
Cuando recibas esta carta, yo estaré lejos. He descubierto que la distancia entre nosotros dos acrecienta mi amor. Y, en México, cada momento te quiero más. Estando tan bien a tu lado, he llegado a no reconocer "el estar mal", por eso me fui, para valorarte. Lejos te extraño y reconozco aun mas (si eso es posible) tus cualidades. Me despierto a media tarde deprimido pensando que no te tengo… ¡no lo puedo soportar! Vago por la mansión de Acapulco, recibo un par de amigos, bebemos. Al caer la noche salimos a desahogar nuestras penas en los boliches bailables. La hija de tu amiga Gladys esta acá conmigo, me vio tan pero tan mal que no quiso dejarme solo. Muchas noches al volver de bailar se sienta en mi cama y me acaricia, para aliviar el dolor que siento. Esta tan bonita, si la vieras, anteayer cumplió veinte años, le compré una torta e hicimos una fiestita juntos. Me llevé algunas cosas para tenerte siempre presente, el anillo de rubíes que guardabas bajo los dientes postizos, la diadema de brillantes que estaba en la cabeza maniquí bajo tu peluca, las joyas, todo el efectivo, los títulos de propiedad de las mansiones en el exterior y las acciones al portador que estaban en la caja fuerte (así prevenimos robos, viste como esta el servicio doméstico últimamente). Para que me recuerdes te dejé bajo la cama las medias que usé el día que nos casamos, no me las saqué en toda la luna de miel, son mis medias de cábala, no se deben lavar nunca, ponelas bajo la almohada. Si, soy un sentimental ¿viste?
Mi amada, la distancia resguarda nuestro amor en un recuerdo que no se borrará jamás.
Tuyo para siempre en la triste lejanía.
El pulga

Aida Rebeca Neuah

11 jul. 2010

JULIANA



El nacimiento de Juliana fue difícil. Nos pasamos varios días sentados en la playa esperando su llegada, invocando a los dioses para que la guiaran en su camino. Se presentó al mundo de pie, no de cabeza como la mayoría de la gente de la aldea blanca. Como es ritual, cuando brotaron los primeros centímetros de ella en la arena, se bailó toda la noche en señal de buenaventura. Lentamente fue apareciendo casi todo lo demás. Ya sabíamos que tendría unas piernas largas para correr en las escondidas, unas asentaderas pulposas ideales para jugar al huevo podrido, una cintura bailadora de hula-hula y unos hombros especiales para hacer el “que me importa” y ahí... ¡¡¡paró de salir!!! Faltaban partes muy importantes, la boca que cuenta chistes y canta, los ojos hacedores de señas de truco y las orejas para que se las tiren en los cumpleaños. La gente no creyente del valle negro pasaba y miraba con incredulidad el espectáculo, se agarraban de los pelos y gritaban horrorizados. Parecía que la madre tierra se negaba a entregarla por completo. El sagrado comité de abuelas blancas no desesperó y se reunió para tomar una decisión. Buscaron en escritos antiguos y encontraron la manera. Se formo un grupo de reidores y estallaron en carcajadas dos días sin parar, hasta hacer sacudir al mismísimo magma subterráneo, al final de los cuales el cuerpo de la niña se estremeció y su cabeza asomó a la vida llena de sonrisas.

Aida Rebeca Neuah

5 jul. 2010

VACIOS





Llené tu tumba de flores blancas y las até con la cinta azul de amada esposa.
Atiborré cada rincón con fotos tuyas.
Inserté exageradamente tu nombre en mis historias.
Coloqué en el vacío que dejó tu presencia miles de vivencias compartidas.
Y el recuerdo de tu declaración de amor, lo embalé y lo acomodé en el cajón de las ilusiones que nunca llegaron a ser.

Aida Rebeca Neuah

29 jun. 2010

SIEMPRE


Se despertaron juntos, como ellos les habían prometido.
Mujer y hombre, con las manos entrelazadas, cien años después.
Se incorporaron poco a poco con pereza. Era difícil volver a activar los músculos.
En aquellos momentos de dulce encuentro, asomaron los recuerdos de su tierna despedida. Se miraron con la comprensión que nace del afecto infinito.
El lugar había cambiado, a pesar de ser el mismo sitio de entonces. Notaron con tristeza que faltaban sus efectos personales.
Finalmente lograron ponerse de pie. Tardaron mucho rato en poder llegar a la ventana y asomarse. Hacía calor. Lo que vieron fue desolación. Nada quedaba de su jardín, de su calle ni de su barrio. Solo quedaban ellos dos, inseparables y unidos por su amor eterno para SIEMPRE.



Aida Rebeca Neuah

24 jun. 2010

ALGEBRA COTIDIANA



Dado un conjunto no vacío, Grupo, que contiene tres elementos o individuos a saber: A (Ángeles), B (Bárbara), C (Claudio) y éstos elementos cumplen las siguientes propiedades:

1) reflexiva: cada uno de los individuos del grupo se relaciona consigo mismo. Es decir… A se relaciona con A, B con B, C con C.
CIERTO.

2) simétrica: la relación es simétrica cuando A se relaciona con B… entonces B se relaciona con A.
POSITIVO PARA TODOS LOS INDIVIDUOS DEL GRUPO G.

3) transitiva: cuando A tiene relaciones con B y B tiene relaciones con C entonces…
A tiene relaciones con C.
AFIRMATIVO PARA TODOS NOSOTROS.

¡Mami, te das cuenta…que tu hijo viva con dos chicas y duerman juntos en la cama de tres plazas se llama Relación de equivalencia y esta en los libros de la facultad!

Aida Rebeca Neuah

19 jun. 2010

EL MIEDO


Contó los dedos. Pulgar, índice… meñique. Estaban todos. La ceremonia de entrega de mano fue rápida y emotiva. Quería que el tiempo volara hasta la boda. Mientras la novia manca organizaba su ajuar, él contaba los segundos. En el altar, frente a ella, contuvo su excitación hasta que oyó al cura… y serán una sola carne… el novio rebosante de pasión comenzó a devorarla. Empezó por los sesos, lo más sabroso. Su familia colaboró con placer, sobre todo su madre que dirigió el festín. El amor dura lo que el frenesí por la carne perdura- dijo él, aterrado de amar.

Aida Rebeca Neuah

Basado en "Una sola carne" de Armando José Sequera

13 jun. 2010

PARPADEANDO EN EL LIMBO (II)



De cuando estuve indeciso y conocí a Almíbar

Tras un tiempo de estar en el limbo mi confusión había aumentado. Si cuando estaba vivo no me decidía en las cosas mas simples, ahora de muerto, no encontraba ningún aliciente que me entusiasmara a vivir mi próxima existencia terrenal. Mamá me calmaba, me decía que en el momento menos esperado se me iba a prender la lucecita e iba a saber qué quería. Al comienzo de la segunda semana me despierto y tengo el desayuno en la mesita de noche. Hay también una tarjetita apoyada en el velador.

Almíbar Cornejo
Orientación de almas confusas
Pasaje el ombú 666

Sin perder tiempo como, me visto y salgo. Camino unos minutos hasta llegar a la dirección de la tarjeta. Guauuuuuu. Un castillo medieval con torres y todo… Impactante… sobre todo por los cuervos gigantes que le revoloteaban alrededor. Toco el botón del timbre y se oye la musiquita de la pantera rosa a todo volumen. Sale a recibirme una señorita vestida de infartante rojo con los ojos haciendo juego.
-Buen día, ¿en qué puedo ayudarlo?
-Buenas. Estoy buscando al orientador - le muestro la tarjeta.
-Almíbar Cornejo, encantada, orientadora- dice, mientras me incendia con su sonrisa- usted debe ser un alma confusa...
La preciosa mujer me invita a pasar. Nos acomodamos en los sillones llenos de almohadones colorados. Entre copitas de licor de cerezas, en una charla más que agradable, le cuento de mi vida, de mi muerte y de mis dudas para volver. Piensa un rato y se encamina a una habitación contigua de donde regresa cargando una pesada bola tapada con un lienzo rojo.
-Esto nos va a ayudar- destapa un ópalo gigante semitransparente- nos va a dar una pista.
Se sienta con la bola sobre su regazo y la acaricia diciendo palabras raras e incomprensibles. Afuera se oyen los graznidos de los cuervos que aletean desesperados. Debo confesar que el ambiente se torna medio raro. Almíbar se concentra, cierra los ojos y yo aprovecho para mirarla sin vergüenza. Además de hermosa, esa chica es algo más. Su tono de voz me tranquiliza.
-Acá veo… -dice y tiembla- acá veo…
-Reencarnemos juntos- le dije- Vos elegís cuándo y dónde. Es una cita.
Deja de convulsionarse, se acomoda y me guiña un ojo.
-Me encantaría- dijo. Busca su bolso y nos vamos a llenar los formularios en la oficina de reinserción carnal donde trabaja mi madre. Las cosas se dieron con mucha rapidez (siempre es bueno tener buenos contactos). En menos que canta un gallo teníamos todo el regreso organizado. Almíbar me propuso ir a Hawai y yo acepté encantado, ilusionado con la idea de verla bailar el hula-hula. Le pedimos a mamá y a Prince, mi perro, que nos acompañaran, pero no quisieron. Dijeron que aún no era su momento. Nos llevaron hacia el túnel de traslado, un largo pasillo iluminado por lamparitas de colores en el techo. Nos tomamos de la mano y empezamos a caminar…un parpadeo… y ahí comienza todo…de nuevo…y con ella.



Aida Rebeca Neuah

9 jun. 2010

PARPADEANDO EN EL LIMBO



De cuando fallezco y me encuentro perdido

Un parpadeo y estoy parado en una larga fila de gente esperando. Tengo un papelito con el número 225 escrito a relieve en la mano.
-¿qué número tiene señora?- pregunto a una anciana de batón con una canasta de compras colgada del brazo.
-987- responde mirando mi número- andá para adelante pibe que vos estas antes.
Camino adelantándome en la hilera asombrado del orden que imperaba. Hay personas de diferentes países, razas y épocas. Cada cual tiene su papelito en la mano. Avanzo una eternidad hasta encontrar mi lugar en la fila entre un señor vestido de Don Quijote y un hincha fanático de San Lorenzo. Suspiro al comprobar que faltaban solo tres personas y llego a la ventanilla. Bien…
-224- grita La voz. El Quijote toma su lugar frente a la ventanilla.
-¿Otra vez por acá Don Álvaro? ayer quedamos en que iba a ser un caballero hidalgo. Que acordó con su esposa encontrarse en España en el 1600. Lo mismo que la otra vez… le explico… el destino una vez acordado no tiene cambio. La carpeta de su esposa no se puede abrir y yo no puedo saber dónde está ni quién es. ¿Está claro?
En esta última frase La voz se pone de pie y le veo el rostro. Me quedo sin aliento.
-El próximo. 225.
-Mamaaaaaaaá- dije temblando de emoción. No la veo desde… desde… desde hoy a la mañana cuando me trajo el desayuno.
-¿Qué hacés acá mami? ¿Qué hago yo en este lugar? ¿Quiénes son estos?- dije señalando la interminable y colorida muestra de personajes con sus vestimentas exóticas.
Mi madre levanta la vista y me sonríe. Saca del cajón del escritorio un cartel "vuelvo en un rato" y me arrastra hacia un panel lateral al tiempo que empezamos a escuchar las quejas de la gente.
Nos sentamos en un bar cercano. Pedimos dos chupines de vodka mientras me contaba que entre vidas se tomaba un descanso trabajando voluntariamente para la oficina de reinserción carnal, que no tenía acceso a los legajos de los fallecidos que vendrían, que yo estaba muerto, que siempre era bueno encontrarse con parientes. Este espacio atemporal en el que estábamos se llamaba limbo. Los difuntos se quedaban hasta que elegían dónde ir. También podían capacitarse para un mejor desempeño en la vida siguiente. Me dijo que era mi primera muerte, para la próxima tendría más claro el proceso, que era normal que estuviera confundido, era el lugar ideal para eso. Me invitó a quedarme en su casa y masculló algo de una sorpresa mientras pagaba y me llevaba al piso de arriba donde vivía. Al abrir la puerta oí el ladrido y medio segundo después lo reconozco. Prince el perro cuzco que, pobre, no sobrevivió al atropello del auto del vecino. Pero miralo vos… qué lindo que estaba… me siento a acariciarlo pensando en el camino a tomar. Estaba abrumado, no sabía que hacer…mientras tanto me encontraba bien acompañado…




Continuará…

Aida Rebeca Neuah

3 jun. 2010

CUENTO PRUSIANO


Tanto esperar y esperar al fin llegó a destino. Con el rostro cubierto en su totalidad por un tul negro esperó en el carruaje mientras su empleado bajaba y adquiría la pócima. Estaba desesperada y no pudo con su ansiedad. Antes que el sirviente llegara al carro con el recipiente, se trastabillo bajando. Con rudeza tomó el perfumero y bebió un largo sorbo. Se observó las manos, la piel manchada y amarillenta se estiraba lentamente. Esperó a que se terminara el proceso, sacó un espejo de su bolso y levantándose el velo se miró complacida. Nunca había preguntado que ingredientes contenía la formula rojiza que la hacia rejuvenecer y sentirse fuerte. En las altas esferas de la aristocracia prusiana se decía que su componente principal y secreto era la sangre humana. Que el brebaje era tan potente que hasta el mismo Bismark debía su fortaleza y su buen porte a él. ¿De donde sacarían la sangre? se preguntó. Empezó a sospechar al día siguiente cuando leyó los titulares del periódico. Misteriosa aparición de cuerpos desangrados. La policía cree que se trata de condenados a la horca. Funcionarios cercanos al canciller de hierro estarían involucrados en el hecho. Corría el año 1876.


Aida Rebeca Neuah

27 may. 2010

PABLO Y LA CAPERUCITA




Muchacha.
El sol empieza a calentar cuando abro mis ojos. Me encantan los días cálidos.
Me levanto y me arreglo para estar espléndida, como a mí me gusta. Me pongo la capa roja que tan bien me queda.
Hoy tengo un día atareado, mi mamá me pidió llevarle comestibles a la abuela, que está en cama con gripe. Balanceo la canasta de comida mientras camino por el bosque hacia la casa de mi abuelita.

Lobo.
Me despierto esa mañana con un zumbido en la cabeza.
Las tripas me chillan, hace tres días que no como nada.
Me resisto a matar para comer y tampoco puedo luchar contra mi naturaleza.
Soy lobo.
Me dirijo al bosque por enésima vez a probar si mi estómago resiste las raíces y los frutos. Ahí la veo. Una hermosa muchacha envuelta en una capa roja. Mi estómago cruje. Mi cerebro se activa rápidamente, urdiendo un plan para calmar mi hambre.

Lobo y muchacha.
El lobo y la chica se encuentran. Se miran. Él la mira con deseo. Ella lo mira con indiferencia. Intercambian palabras de cortesía.
Ella no tenía ni tiempo ni ganas para perder con él.
Él se dio cuenta que ese no era el momento. El apurado come crudo, pensó. Él le preguntó dónde iba y decidió que iba a ser mejor estar con ella en un lugar más privado.
Se saludaron. Él apresuró su paso a lo de la abuela. Ella, embelesada por los colores del bosque, se quedó disfrutando del paisaje.

Lobo.
Llego a la casita. La puerta esta abierta. Entro y veo a una viejita que esta recostada en el sillón. Me hace acordar a mi abuelita, una señora loba que al final de su vida se entretenía tejiendo y haciéndome dulces. No puedo comerla. Me trae recuerdos de mi infancia. Tratando de no lastimarla, la ato, la escondo en el altillo y me siento a esperar que llegue mi preciosa presa.

Muchacha.
Con los brazos llenos de flores llego a la casa de mi abuelita y la puerta esta abierta. El lobo esta sentado en el sillón mirando hacia la entrada. Seguramente vino a hacerle compañía a mi abuela, pienso. Después de un momento me pongo incómoda, algo en la situación no me gusta. El ambiente esta enrarecido. Algo va a suceder.

Lobo y muchacha.
El lobo y la chica se reconocen. Se estudian mutuamente. Él la mira con dudas. Ella lo mira con recelo. Cada uno cuida su espacio en el salón. El lobo invita a la muchacha a acercarse. Se sientan y toman mate. Deberían conocerse más, los dos asienten. Cada uno habla de sí mismo, de su vida y de sus necesidades. Sus miradas se encuentran y en ese preciso instante lo entienden y comienzan a verse tal como son, seres complementarios y antagónicos. Y sienten paz.


Aida Rebeca Neuah

Imagen: Caperucita roja II por Guillermo Lorca

23 may. 2010

ENCUENTRO


Esa noche busqué nuevamente tu laberinto en el mío en ese recoveco espejado donde nuestros rostros intercambian imágenes. Te vi observándome. Contrariamente a lo que especularon, el tiempo y la falta de contacto limaron nuestros contrastes. Nos parecemos más. Pensaste lo mismo porque mirándome te recorrías la nariz, los párpados y las cejas con las yemas de los dedos.
-¿Cuándo nos vemos?
-No lo sé, contesté, cuando estemos listos.
Saludé apoyando la mano en el reflejo y volví al rincón donde cada noche sueño con la persona que voy encaminado a ser.

Aida Rebeca Neuah

18 may. 2010

PAGINA ASESINA


-En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde, muere. En la última hoja escribí hace años mi legado. Quiero que me traigan un ejemplar- dijo don Julio.
A desgano tomaron la autopista del sur, los tres sentados en el asiento delantero del Fiat. Fama, Esperanza y Cronopio. La esperanza siempre va al medio. El día cargado de humedad encrespó los ánimos de la gente en la carretera. Fama gritaba a los otros conductores para que le dieran paso mientras Espe y Crono cantaron "tendré los ojos muy lejos, un cigarrillo en la boca…cuando ya me empiece a quedar solo…"
Paremos…
A tomar un aperitivo- dijo Fama.
A ver que hora es. El reloj me atrasa, el reloj me atrasa, el reloj- dijo Crono.
A saltar a la soga con mangueras transparentes - dijo Espe.
Terminó cada cual su tarea e hicieron una ronda para agradecer las gotas que caían del cielo, todo-el-cielo.
Siguieron viaje con Crono al volante (Esperanza no maneja, se deja viajar por las cosas y los hombres). Llegaron a buscar el libro. Les pidieron por él cuatro canicas azules y una lechera. Suerte, Espe las tenia en el bolsillo, las robó de la fábrica del papá de Fama. Uno de ellos lo tomó y abrió el libro en la última página.

Final 1. Fama abre el libro y encuentra en la última hoja "la alegría de los famas" envuelve el libro en una sábana negra almidonada y lo envía por correo cobro revertido.

Final 2. Esperanza abre el libro y no está en su día curioso. Se lo da a Fama o a Cronos. Usted elige, vaya al final 1 o 3.

Final 3. Cronopio abre el libro, una página en blanco. Automáticamente mira su reloj.
- Son las tres de la tarde para mí, pero para los demás son cinco minutos mas tarde. Respira aliviado.

Aida Rebeca Neuah

Humilde homenaje a un grande de la literatura, Julio Cortázar.
Imagen: gentileza de Daniel.

14 may. 2010

LOS VIAJES DE JUAN


Juan soñó que moría bajo las ruedas de un tren. Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías. Al segundo comprendió que tenía nuevamente el ADN desestabilizado. Como flecha pegó un salto y salió de las vías, no fuera a transportarse nuevamente en espacio-tiempo al momento en que pasara el tren. Desde que participó de aquel proyecto ultrasecreto de la NASA, había quedado atrapado en la historia, viajando por el mundo a distintas épocas. El no podía controlarlo, no había vuelto a ver a su mujer ni a sus once hijos. Juan se tomó un minuto para recuperar la calma e hizo un reconocimiento visual de la zona. Estaba en el desierto. Nada por aquí, nada por allá, solo las vías. Las siguió. Al anochecer divisó una estación de tren y apuró el paso. Había un cartel en la entrada "NAC". Abrió la puerta y entró. Se prendieron las luces y apareció un holograma del doctor David A, científico encargado del proyecto en el que Juan participó.
"Bienvenido Juan, viajero numero 001. Este es el nodo 777 de abastecimiento de cronodesplazados. Esta plataforma espacio-tiempo mantiene estabilizado tu ADN mientras permaneces en ella. En el salón contiguo esta la CAPD, consola de asesoramiento y planificación de destinos, disponible y lista para usar. Que tu estancia sea placentera".Y desapareció. Sin dudarlo se sentó en la consola y escribió. Veintinueve de junio de 1986. Ciudad de México. Calzada de Tlalpan 3465. Estadio azteca. Juan se había quedado sin ver la final Argentina-Alemania del mundial de futbol. Imperdonable.

Aida Rebeca Neuah

9 may. 2010

LA CITA


Primero veía la flor. Una rosa roja de largo tallo y gruesas espinas. La mano, huesuda, dedos anchos. Mano de hombre. El puño de la camisa cerrado por un gemelo dorado apenas cubierto por la manga del saco negro. Traje impecable. Zapatos de brillo cegador. Sombrero de ala ancha. Años de soñar habían completado casi totalmente la escena. Solo faltaba el rostro. Los rasgos equidistantes se esfumaban al despertar. Recordaba la paz que fluía de sus ojos y la sensación de levedad que esto le causaba. En pequeños temblores la hacia elevarse como una nube. Sentirse libre. En el invierno de sus años sintió su presencia en la puerta y corrió a atenderlo. A la mañana siguiente unos turistas la encontraron muerta en los acantilados.

Aida Rebeca Neuah

6 may. 2010

DECESOS TEMPORARIOS


–Oh, mi inspiración ha muerto, si es que alguna vez la tuve– dijo un aspirante a escritor.
Cada día amanecía sintiéndose capaz de escribir su mejor libro, pero no, después de su primer y único cuento nunca logró redactar ni un solo párrafo.
En un comienzo, intentó trabajar siguiendo severamente las rutinas que lo llevaron escribir esa historia sin obtener resultados concretos.
En una segunda etapa pensó en realizar las mismas actividades diarias alterando su orden cronológico. No funcionó.
Relacionó su imposibilidad con el stress, vacacionó en una isla del caribe y... nada.
Caminó perdido por las calles buscando algún tema para contarle al papel y sólo consiguió captar alguna que otra palabra que no parecía tener relación con ninguna en el universo.
Su frustración se tornó obsesión, necesitaba escribir. Las frases, oraciones, puntos, comas se acumulaban en su abdomen hinchándolo y se le atascaban en la garganta al salir.
Definitivamente yo estaba atorado en un laberinto de letras buscando la salida.

Aida Rebeca Neuah

30 abr. 2010

VIDAS


Las cosas a mi alrededor desaparecieron rápidamente. Yo necesitaba un espacio y sólo vi esa naranja. Me acerqué sabiendo que no tenía mucho tiempo para decidirme a ocuparla. Era de un color brillante, tímidamente empolvada con una fina capa de tierra arenosa. Una gruesa y rugosa piel la recubría dejando intuir un interior tierno y jugoso. Desde donde estaba, llegaba a sentir un aroma a azahares que me transportó a la infancia de no sé cual de mis vidas. En el instante en que empecé a entreveer mi destino de citrus, empezó la fusión. Mis círculos espiralaron en una total redondez, girando en una metamorfosis sin fin. Mi piel se hizo fibra, cubriendome de capas y capas de cascara frutal. Mis células fueron las pepitas anaranjadas y su jugo fue mi sangre. Cada órgano convulsionó y se acomodó dentro de la fruta, separados por una fina lámina de pielcilla transparente. Me achique hasta caber en una superficie cien veces menor a mi ser original y mi alma encontró su lugar en el centro, en las semillas donde todos los recuerdos estarían, pero yo no me acordaría de nada.

Aida Rebeca Neuah

22 abr. 2010

LAS CARAS DE TUTTI


En su cumpleaños número cinco Tutti hizo su primera cara, un conejito. Ella levantaba su labio superior curvándolo, dejando entrever los dientes. Ponía la boquita en pico, entornaba con picardía los ojos y extendía las palmas hacia abajo con los dedos apuntando hacia el piso. La imagen causó furor. En una “nunca antes vista onda expansiva” el gestó suplantó a la palabra en un abrir y cerrar de ojos. Su primera expresión gestual tardo sólo dos días en inundar toda la ciudad, las que hizo posteriormente tardaron muchísimo menos. Al tiempo bastaba con que la niña creara un nuevo gesto y mágicamente o por algún principio no descubierto de inconsciente colectivo todos lo usaban. Habiendo suplantado el lenguaje hablado, sin de ninguna manera menguar la comunicación, las calles se tornaron silenciosas para poder disfrutar del canto de los pájaros y los murmullos naturales de los árboles. Hoy en la ciudad la gente se comunica gracias a las caras de Tutti, aprendieron así a entenderse a través de sus silencios.


Aida Rebeca Neuah

16 abr. 2010

PABLITO Y LAS PALOMAS


Pablito aparecio. Estaba sentado en la cornisa del edificio de enfrente conversando con las palomas. A medida que se iba acercando el momento de su muerte, mas claro se le hacían sus gorgojeos, ahora ya los comprendia por completo. Ellas le contaron que sabían que el estaba confundido y que su trabajo consistía en explicarle lo que no entendiera.
Por la ventana de la habitación en la que estuvo internado su última semana de vida vio entrar a sus padres abrazados llorando.
-¿porque están tan tristes si yo me siento tan bien?
-piensan que te tenían y ya no te tienen mas, eso les duele, se sienten vacíos, contestaron las palomas.
Aguzo su mirada hacia al final del pasillo saliendo de su cuarto del hospital. Podía sentir la tension en el ambiente, el aire bullía en tono rojo intenso. Varias personas discutían, reconoció al doctor que lo opero, al anestesista, y a dos enfermeras. Sus caras dibujaban muecas de pánico mientras resolvían cual seria la versión oficial de la muerte del menor.
- ¿porque tienen miedo?
- la gente piensa que puede evitar la muerte y ellos no están seguros de haber hecho lo que podían para salvarte Pablo, contesto la paloma oscura que se veía mas vieja.
En la habitación contigua a la reunión del equipo de profesionales de la salud habia una chica joven con la tez pálida y mirada perdida. El adolescente recorrió su facciones de memoria y reconocio a Cora, la enfermera tan bonita que le había enamorado. Se acordó como ella había puesto distancia entre ellos dos cuando vio que se gustaban. Recordó también los cuidados amorosos que le dispensaba cuando lo veía dormido.
- ¿Como uno puede trabajar con seres humanos y pretender no involucrarse?
- alguna gente piensa que así se cuidan a si mismos, pero la realidad es que el esfuerzo por mantenerse al margen es mas dañino para ellas que el comprometerse emocionalmente, dijeron dos o tres palomitas a coro.
Y Pablito empezó a sentir burbujitas de paz que le llenaban el estomago, le dijo chau a su mundo y se elevo por el cielo escoltado por una bandada de palomas.

Aida Rebeca Neuah
(Basado en el famoso cuento "La señorita Cora" de Julio Cortazar)

9 abr. 2010

EL LIBERADOR DE MONSTRUOS


Cavando sin tregua en las cavernas del valle perdido, él era todo sudor. En su mameluco azul totalmente ennegrecido por la tierra había una inscripción grande y fluorescente “Daniel Shrekman, liberador de monstruos”. El hombre era más bien maduro, con una incipiente calvicie y poseedor de una barriga que denotaba su adicción al buen comer. Su profesión lo había llevado a conocer los lugares mas insólitos que se puedan imaginar. Nunca sabía exactamente donde estaban aquellos seres, ni de que tipo serían y mucho menos que harían con él o viceversa. Su intuición lo guiaba hasta donde ellos yacían dormidos victimas de algún hechizo desconocido, les daba la pócima revitalizante a base de ginseng que siempre llevaba en su bolsillo y se sentaba a esperar las dos horas que tardaban en desperezarse alucinando con que tipo de criatura sería. Se había topado con muchos buenos y algunos muy malos, hasta una vez tuvo que perseguir con un cuchillo a una ogra asesina que encontró (aprendió que haciéndole un pequeño corte en la nalga izquierda y dejando correr tres gotas de sangre o más, se transformaban en buenas). Amaba con profunda entrega a sus liberados, los cuidaba hasta que se ponían fuertes para salir a rescatar a sus hermanos que estaban apresados por el mundo. En cada despedida Daniel revivía la inmensa y maravillosa alegría que habia sentido el día de su propia liberación.

Aida Rebeca Neuah

7 abr. 2010

LOS PAJAROS


Ese domingo empezó a escuchar pájaros de colores. Quizás siempre cantaron y antes nunca pudo oírlos. El canto era sólo para Ella, única destinataria de la hermosa sinfonía. Buscó entre las ramas al ser melodioso que la acompañaba a diario, que llenaba sus células sensitivas de notas. No vio nada. Esos sonidos la inundaban convirtiendo sus movimientos rutinarios en bailes acompasados. Sus músculos respondían automática e inconscientemente al son. Reconoció sílabas, mas tarde las unió en palabras, en oraciones con mensajes amorosos de vida. Feliz era con sus aves, tanto que la tildaron de "anormal". El especialista le puso un nombre raro a su defecto y le dio un remedio. Una tarde dejó de escuchar a sus pájaros, o quizás ellos desilusionados dejaron de cantarle. Entró en un abismo negro de silencios feos, donde unos tristes zumbidos aún la están acosando.


Aida Rebeca Neuah

5 abr. 2010

POCIMA MULTICOLOR






El huevo de cristal naranja yacía en la mesa. Esperaba pacientemente que alguien utilizara su contenido. Aquella formula funcionaba sólo con la perfecta combinacíon de ingredientes macerados ni un minuto mas del necesario. Y ya era la hora. Ya estaba listo. La primera etapa del triturado lograba una masa vizcosa de color rojo fuego que se mezclaba en partes iguales con vinagre de uvas verde claro, se le agregaba clavo de olor y pétalos de rosas blancas. Al tiempo el liquido tornaba en azul profundo, el color era tan intenso que hipnotizaba a los que lo miraban. El frasco ovalado era envuelto en un papel amarillo pastel con las exactas instrucciones de uso y embalado en una cajita de color rosa viejo atada con una cinta celeste cielo con el escrito “no me olvides nunca jamás”.

Aida Rebeca Neuah

2 abr. 2010

INTRODUCCION AL PENSAMIENTO INFANTIL



El día que papá me regalo un extintor me puse tan tan contento que prendí fuego a la cuna de mi hermanita. Cuna de mi hermanita bah!! Era miii cuna. Lo que es de uno, nunca se deja de poseer. Así que en realidad, prendí fuego a mi cuna para saber si mi vocación de bombero era autentica. Como soy un niño bueno, primero tome el recaudo de sacar a la dulce y tierna criatura que me ha robado la mitad del amor que me corresponde por derecho, de su camita. Me subí a un banquito y tome en brazos a la beba con ternura, le mostré mi dentadura de sonrisa apretada y la puse en la cucha donde duerme Bobby. Seguro que ahí no va a tener frío ni se va a sentir sola. Le dije a Bobby que la cuidara, yo hablo un poco de idioma perruno. El apagador de fuegos andaba bárbaro y la cuna quedo preciosa, ahora parece una antigüedad. Papá siempre se esmera en regalarme juguetes útiles que me sirvan para elegir una profesión en mi futuro. Así es que hace unos años he recibido una sierra eléctrica por si quiero ser carpintero. La use para cortar al medio todas las puertas de la casa, Bobby nunca mas tendrá que rascar las puertas para que le abran. Otra vez, cuando cumplí cuatro, papá me regalo una caja de tachuelas miguelito. Me enseño a ponerlas en la calle a la mañana temprano y esperar a que empiecen a salir los autos al trabajo. Mi sabio padre me aconsejo sentarme en la ventana del living, donde se ve directo a donde tiro las tachuelas, veo a los vecinos que se bajan de sus autos, gritan palabras que no conozco (deben ser palabras en idioma extranjero) y cambian las gomas pinchadas por mis clavitos. Es la forma de aprender a cambiar cubiertas -dijo mi papi y agregó que tener una gomería es un negocio muy rentable hoy día. Mamá comparte su criterio practico de elección de regalos y aportó sugiriéndole a mi papa no comprar mas esos huevitos de chocolate porque adentro hay juguetitos con piecitas muy chicas que nos podemos tragar. Imaginate Cacho- le dijo a mi papá- los nenes con un árbol de huevitos kinder en la panza!!!

Aida Rebeca Neuah

25 mar. 2010

CANTARES


Llegando a la orilla del río los sonidos del silencio dejaron paso al trovar del agua. Las gotas se juntaban en lo alto del cauce y venían canturreando sus melodías de siempre. El mutismo del paisaje me ayudó a escuchar sus palabras. Contaban de tiempos en que fueron tierra y el brujo calor las hechizó en vapor. Hablaban de increíbles viajes de burbujas vaporosas refractadas en siete colores y explicaban sobre el mejor camino de llegar levitando al cielo. Cantaron de cuando las nubes llenas estallan en llanto y se transforman en la lluvia que moja. Al pasar me chistaron y alejándose susurraron que se puede cambiar y seguir siendo el mismo, si se guarda siempre la esencia de ser.

Aida Rebeca Neuah