7 abr. 2010

LOS PAJAROS


Ese domingo empezó a escuchar pájaros de colores. Quizás siempre cantaron y antes nunca pudo oírlos. El canto era sólo para Ella, única destinataria de la hermosa sinfonía. Buscó entre las ramas al ser melodioso que la acompañaba a diario, que llenaba sus células sensitivas de notas. No vio nada. Esos sonidos la inundaban convirtiendo sus movimientos rutinarios en bailes acompasados. Sus músculos respondían automática e inconscientemente al son. Reconoció sílabas, mas tarde las unió en palabras, en oraciones con mensajes amorosos de vida. Feliz era con sus aves, tanto que la tildaron de "anormal". El especialista le puso un nombre raro a su defecto y le dio un remedio. Una tarde dejó de escuchar a sus pájaros, o quizás ellos desilusionados dejaron de cantarle. Entró en un abismo negro de silencios feos, donde unos tristes zumbidos aún la están acosando.


Aida Rebeca Neuah

2 comentarios:

  1. Qué lindo texto, pero qué triste.
    Que deje el remedio!!
    Besos.

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  2. verdad marinuchi, toy de acuerdo con vos . ya le dije que no le haga caso al doc. que siga con los pajaros de colores que son mas divertidos.

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