22 ene. 2010

DESTINO


Caminé despacio huyendo, me alejaba de las casas.
Mi paso aceleró saliendo, la respiración reguló, el paisaje trasmutó.
El asfalto tornó en piso húmedo de inmensos lagos verde musgo.
Los postes electricos fueron fuertes árboles con copas frondosas.
Las plantas en macetas liberaron, se plantaron en tierras amplias,
sus hijos fueron pimpollos silvestres cuya hermosura me cegó.
Los sonidos pasaron a ser groznes de pajaros alentando a seguir mi camino,
a penetrar en el bosque.
Cuando abarrotaste mi andar de sonrisas presentes no pude dejar de estar feliz.

Aida Rebeca Neuah
oleo: El vuelo, de Susana Bonnet

2 comentarios:

  1. Qué hermoso texto!!!
    Y qué belleza el trabajo que elegiste para ilustrar.
    Me pone contenta llegar a tu blog y ver que hay tantas nuevas entradas.
    Un abrazote.

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  2. ajajá, era un nuevo post, los otros ya los había leído!!!
    Te dejo otro abrazote.

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