3 jun 2013

LOS MISTERIOS DEL UNIVERSO



Develar los misterios del universo siempre ha sido prioritario para el ser humano. Toda incógnita por más pequeña que fuera genera en cada uno de nosotros la necesidad urgente de resolverla. Para lograrlo, muchas veces, echamos mano a lo primero que encontramos, redefiniendo verdades y realidades simples en mentiras e irrealidades complejas. Numerosos estudios han determinado que las respuestas a los más profundos interrogantes son de lo más sencillas, aunque no siguen el tipo de pensamiento lineal que estamos acostumbrados a utilizar. En casi un 99% de las veces un simple objeto es el que determina la diferencia. Utilizando este criterio primordial y básico, un grupo de renombrados científicos de la Universidad Hebrea de  Massachusetts (MUH), han creado un sistema  infalible para resolver enigmas pluri-lógicos, el método de la “media roja”.

El misterio de la sonrisa
¿De qué reía la Mona Lisa? Pues bien, la sonrisa es una forma de expresar facialmente satisfacción ,entonces sabemos que la señora estaba plenamente satisfecha. Pero… esa picardía en su sonrisa…  ¿a que  se debía? Ella descubrió una “media roja” bajo la almohada. Su joven amante (ella gustaba  de jóvenes mozos), preso de un ataque de celos, la había dejado olvidada con la esperanza que el marido ausente la encontrara a su regreso. A Mona esas actitudes lejos de enojarla la llenaban de ternura. La Gioconda sonreía por “la media roja”.

Teoría de la gravedad
Las apariencias engañan. Una manzana, la que le cayó en la cabeza a Isaac Newton, no era lo que parecía. Un grupo de  niños traviesos, jugando en plena tarde, aburridos, rellenaron una “media roja” con piedras, se subieron a un manzano y esperaron que un pobre gil se sentara debajo para dejar caer el proyectil. Cuando el pobre Isaac se sentó frente a aquel árbol  le pareció haber sido golpeado por una manzana.  La teoría de la gravedad fue elaborada gracias a “la media roja”.

El primer planeador de la historia
El primero en imaginar un hombre haciendo ala delta fue Da Vinci, muestra de eso son sus innumerables bocetos de planeadores. Saliendo de su casa una tarde de abril, Leonardo, tuvo calor y se sacó “la media roja” que tenía puesta, la alzó sobre su cabeza y corrió para  meter viento en el agujero que era para el pie. Tuvo tan poca suerte que  la media se descosió por  la costura  y se abrió completamente. Él agarró con una mano cada punta de la media, la levantó sobre su cabeza y siguió corriendo con la media cual banderita roja hasta que se encontró con una escalera y saltó todos los escalones sin dudar. Tal era su genialidad que se dio cuenta al instante que el trapo abierto sobre su cabeza  había amortiguado su caída. El primer aerodeslizador conocido fue precisamente “la media roja”.

El derretimiento de las formas
Sentado en su sillón preferido, Dalí miraba la  vida pasar. Lo había hablado muchas veces con Gala,  sentía que los días se le escapaban.  Para Salvador, las horas  eran un helado que él estaba comiendo y no importaba con cuanta premura lo hiciera siempre algo se le terminaba cayendo.  Los minutos  se le escapaban.  Su reloj se derretía. ¿Dibujar un reloj derretido? ¿Cómo? Sobre el respaldar de la silla vio “la media roja” que se había sacado; ésta se dejaba caer por el peso de los años. El tiempo de Dalí se derrite igual que “la media roja”.

Extractado de “Los misterios del universo no son moco de pavo” de D. Shrekman.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Ciudades invisibles" de Tania Coello




2 comentarios:

  1. Desde ahora tendré siempre cerca una media roja!!
    Besos!!!!

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  2. Jua! Fantástico. Eso explica la mala campaña de Boca y la contaminación a la vez!

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