
María y María paradas mirando la escena. Ocupaban el mismo espacio en la habitación. Dos o una, una o dos… o más, depende quien mire…
-¿qué hiciste? LOCA, estás loca.
- son míos, me molestaban. RUIDO, hacían ruido, lloraban, gritaban. Las voces.
- mis hijos, los mataste- aullé como animal salvaje.
- el diablo, tenían el DIABLO en el cuerpo, berreaban como chanchitos, los curé, curé a mis hijos, les saqué el mal por el pecho, chorreaban de ríos rojo diabólico.
- mis angelitos, mis ÁNGELES buenos, lo mejor de mí- caímos de bruces.
- los purifiqué, los purificó mi mano, mi cuchillo, ahora son buenos. Ni lloran ni gritan más, se portan bien. Miralos.
- Quiero ser pura, haceme pura, toma mi mano, guiame y haceme PURA.
María Gutiérrez, 24 años, caucásica, madre soltera, se quitó la vida después de matar a puñaladas a sus dos hijos menores en su casa de Coronel Juárez. La occisa tenía antecedentes esquizofrénicos y estaba bajo tratamiento psiquiátrico ambulatorio. A pesar de las reiteradas denuncias de los vecinos, el organismo de bienestar social correspondiente dispuso hace una semana la competencia de la filicida para asumir la custodia total de sus dos hijos. Un comando policial de la comisaría tercera irrumpió en la escena del crimen dos días después, gracias a la denuncia de la maestra de los niños que sospechó alguna anormalidad al no presentarse los mismos al establecimiento escolar. Los vecinos admitieron que escucharon gritos y llantos en la noche de la fatal tragedia y se abstuvieron de llamar a la policía dada la escasa repercusión que habían tenido en sus anteriores llamadas…
Aida Rebeca Neuah