
Despacio,
sin hacer ruido, sin que me veas
desato los lazos que nos unen.
No es fácil
los nudos son intrincados, apretados
están resecos por el tiempo, el frío
las tormentas.
Un desafío, una asignatura pendiente.
Cada cinta desatada
es un músculo distinto a mover
que estuvo quieto, jugando al espejo
que tiene que aprender a ser de nuevo.
Silencioso de lentos mis pasos
se alejan todo lo posible.
No consigo que sea diferente
no hay opción.
Deshago los nudos, uno a uno
con paciencia
se forman largas tiras de lino blanco
se sueldan solas, sabiendo
se ovillan cerca de tu pie, esperando.
Solo queda un enlace, una única atadura
despareja, sin trabas, larga y flexible
resistente a la distancia, inmune
invisible, que no se puede romper.
Aida Rebeca Neuah
Imagen: EL BESO de Gustav Klimt