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4 may 2012

LE VOYAGE DE LA FLEUR



“Las despedidas son un  acontecimiento alegre” pensaba Burbuja, la bruja, volando en su escoba Maruja, estaba buscando una flor. Ella adoraba todas las flores, sin excepción  y un poquito más las blancas, pero esta vez iba en busca de una de color de rosa. Había recibido una misión en sueños y a sabiendas  que  nada es tan real como lo soñado, era muy importante para ella cumplir con ese encargo. “La flor rosa te espera en el desierto, tenés que acompañarla al final del arco iris”. Burbuja  no podía negarse. Salió de mañana, muy temprano y  buscó  todo el día sin ningún  resultado hasta que de causalidad, como ocurren  todas los hechos casuales,  descubrió a la flor bajo una palmera viendo un partido del real Madrid (en directo desde un Coco-HD), y no estaba sola… estaba muy bien acompañada por un tal Shrekman, conocido por andar liberando monstruos atrapados en las cavernas del valle perdido.
¡Miramela vos a la florcita!
-¿Estás lista? – le dije, esperando que se sacara los ruleros que tenía puestos para enrular  sus pétalos.
-Claro- me contestó- el partido ya terminó.  ¿Cabemos los tres en la escoba? Quiero que ustedes  dos me acompañen- su sonrisa me habló- llévenme al final del arco iris.
Y surcamos los cielos, cruzamos los mares en un viaje que duró mucho y nada al mismo tiempo, entre un  instante y una  eternidad.
Un viaje intenso, de esos que están llenos de aventuras mágicas (la flor rosa había sido bruja en otra vida y recordaba algunos conjuros que le enseño gustosa a Burbuja).
Un viaje cruzando todo el arco iris ora sobre Maruja, ora saltando entre color y color, del rojo al naranja al amarillo al verde al índigo al violeta y viceversa  hasta llegar al final y decirle adiós  a la flor.
“Las despedidas son un acontecimiento alegre” - dije al liberador de monstruos mientras volvíamos.
“Si hay despedida es que hubo encuentro y eso es maravilloso”- me sonrió.
A Camelia
Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Camelia 04" de Alex Vázquez

5 nov 2011

POR LA VIDA





Burbuja, la bruja, no cabe en sí misma. Hoy es una jornada muy especial, esperada desde hace exactamente un año. Hoy, sexto día del onceavo  mes es su cumpleaños (no pregunten cuantos, dejé de contestar esa pregunta cuando cumplí mi cuarto siglo). Ya tiene todo preparado, las velas de colores en forma de estrellas, la alfombra de nubes, la torta de luna llena.
-Bienvenidos todos- dije mientras repartía un ponche verde de kiwi y menta- tomen asiento en la nube con su nombre, ahí… ahí, entre los jazmines. 

“Este año quiero agradecer sus presencias en mi vida, dándoles algo, un regalo, algo que se multiplique, que se disemine en el mundo contagiándolo. Algo que no tenga remedio, ni solución, ni enmienda de ningún tipo.”

La bruja burbuja se paró frente a todos sus amigos elevó los brazos en actitud mística. A medida que sus  brazos subían las comisuras de los labios se arqueaban, los pómulos se abultaban, un hoyuelo se acentuaba y crecía  por enésima vez  una maravillosa sonrisa. Imposible resistirse a  la simpleza de la magia más antigua, en segundos todos sonreían.

"Cada uno de ustedes recibe el encargo aquí y ahora de sembrar esta sonrisa primero  en sus labios, para que prospere, se hinche y exceda  plantándose en todos nosotros."
Lejaim

Aida Rebeca Neuah
Imagen: "El Cumpleaños" de Marc Chagall