Las inmolaciones por caída libre están a la orden del día. Entérense señor, señora. ¡Pobres! Pobrecitos los suicidados, esos que casi nunca terminan de cumplir enteramente su objetivo y quedan ahí tiraditos todos desarmados. No sé porque pero ellos se derrumban, se dejan caer de balcones a cualquier altura y se rompen en pedazos (dos y tres). Todos, sépanlo, todos nosotros vivimos nuestra triste existencia pendientes de un hilo, pero ellos, angustiosos inadaptados deciden terminar con una vida de congoja y saltan al vacío. “ABeCe”, nuestra fundación, es una asociación sin fines de lucro dedicada a dar en un primer momento atención post- traumática a estos pobrecitos, a todos y cada uno de ellos, sin distinción de credo o color. Con más de diez años de experiencia contamos con un par de voluntarios debidamente capacitados en primeros auxilios, segundos auxilios y auxilios hasta la enésima potencia. Nuestro trabajo consiste en recogerlos directamente del lugar donde cayeron o a donde se tiraron (no importa si es en la vereda, en la calle o en el jardín habiendo tenido que rechazar los casos en los que caen en aguas profundas) y trasladarlos a centros equipados con los últimos adelantos en tecnología tan necesarios para reparar los daños que este tipo de caídas causa. Luego, en una segunda etapa y no por eso menos importante les brindamos asilo en nuestros hogares (si, leyó bien, los llevamos a vivir a nuestras casas) donde poco a poco, centímetro a centímetro, milímetro a milímetro les asignamos pequeñas responsabilidades (como por ejemplo sostenernos alguna cosita liviana) para que al fin puedan retornar a la vida útil. Si bien la cantidad de voluntarios ha crecido en un cien por cien en el último año (hace un año era yo sola y parece que el ejemplo cunde porque ahora tengo un amigo que me ayuda), no es suficiente para atender y dar asilo a la creciente cantidad de damnificados. Les pido, les ruego encarecidamente que se hagan eco de esta problemática que es ignorada por el común de la gente y por todos los gobiernos del mundo. Tomemos consciencia y actuemos en consecuencia recojamos los broches que se caen de la soga. Atte, ABeCe Amigos de los broches caídos.
Aida Rebeca Neuah
Imagen: "Al sol" Gustavo Madueño