26 abr 2011

DESTINO


Caminé despacio huyendo, me alejaba de las casas.

Mi paso aceleró saliendo, la respiración reguló, el paisaje trasmutó.

El asfalto tornó en piso húmedo de inmensos lagos verde musgo.

Los postes electricos fueron fuertes árboles con copas frondosas.

Las plantas en macetas liberaron, se plantaron en tierras amplias,

sus hijos fueron pimpollos silvestres cuya hermosura me cegó.

Los sonidos pasaron a ser groznes de pajaros alentando a seguir mi camino,

a penetrar en el bosque.

Cuando abarrotaste mi andar de sonrisas presentes no pude dejar

de ser feliz.



Aida Rebeca Neuah



oleo: El vuelo, de Susana Bonnet

25 abr 2011

Historias de WINNERS (IV): Pequeños grandes interrogantes


"Lito iba a quinto grado de una primaria del Estado, en Villa Pueyrredón, muy cerca de su casa. La escuela se veía triste y abandonada, como con ganas de caerse, y era por eso que los días de lluvia no había clases..."
Para leer el capítulo completo clic en: Pequeños grandes interrogantes

18 abr 2011

ASUNTOS PENDIENTES




Los reencuentros son siempre tristes, eso se dice por ahí. Sin embargo yo camino a mi cita con un brillo especial en los ojos. Después de tanto tiempo de búsquedas infructuosas recibí esa llamada. La encontramos, vive en el barrio "Las Flores", la dirección es… Las horas se alargaron elásticas avanzando en cortos pasos lentos. No cabía en mi emoción, al fin la había encontrado. ¿Cómo estaría? ¿Seguiría tan linda como entonces? ¡Qué hermosa que era… preciosa! Me quitaba el aliento cuando la veía venir. Ni un día de mi vida dejé de pensar en ella. Teníamos cosas pendientes, una asignatura. La vida me enseño que quedarse con cosas adentro no era bueno y algo de ella permanecía aún conmigo. Entre los dos había algo. Le compré un ramito de flores blancas como solía llevarle al trabajo. Llegué a su puerta y la vi, igualita, un poco más mayor, la misma, sentadita en su sillón, todavía después de casi veinte años tenia el Chichón en la frente de cuando se cayó de la silla en la escuela dando clases."Señorita Etelvina, tengo algo para usted" y sin más le devolví los soportes de la silla.


Aida Rebeca Neuah
Imagen: Circulos de Kandinsky

12 abr 2011

VERDE





Un paso atrás, tomé carrera y me zambullí en el mar de tus ojos. Tu agua tibia y espumosa acarició mi piel con suaves ondas hipnóticas. Verdes olas rompieron sus bucles de susurros, cortejando la danza. Lenta, sensual, magnética. Relojes estancaron el tiempo, fijaron un segundo y dejaron de hacer tic tac. Un remolino brotó en el centro, creció en fuerza empujando, incitando. Pleno mi ser, no pudo más que dejarse llevar en giro, perdiendo la voluntad y regalando un suspiro.

Aida Rebeca Neuah

10 abr 2011

8 abr 2011

LOS VIAJES DE JUAN



Juan soñó que moría bajo las ruedas de un tren. Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías. Al segundo comprendió que tenía nuevamente el ADN desestabilizado. Como flecha pegó un salto y salió de las vías, no fuera a transportarse nuevamente en espacio-tiempo al momento en que pasara el tren. Desde que participó de aquel proyecto ultrasecreto de la NASA, había quedado atrapado en la historia, viajando por el mundo a distintas épocas. Él no podía controlarlo, no había vuelto a ver a su mujer ni a sus once hijos. Juan se tomó un minuto para recuperar la calma e hizo un reconocimiento visual de la zona. Estaba en el desierto. Nada por aquí, nada por allá, solo las vías. Las siguió. Al anochecer divisó una estación de tren y apuró el paso. Había un cartel en la entrada "NAC". Abrió la puerta y entró. Se prendieron las luces y apareció un holograma del doctor David A, científico encargado del proyecto en el que Juan participó.
"Bienvenido Juan, viajero numero 001. Este es el nodo 777 de abastecimiento de cronodesplazados. Esta plataforma espacio-tiempo mantiene estabilizado tu ADN mientras permaneces en ella. En el salón contiguo esta la CAPD, consola de asesoramiento y planificación de destinos, disponible y lista para usar. Que tu estancia sea placentera".Y desapareció. Sin dudarlo se sentó en la consola y escribió. Veintinueve de junio de 1986. Ciudad de México. Calzada de Tlalpan 3465. Estadio azteca. Juan se había quedado sin ver la final Argentina-Alemania del mundial de futbol. Imperdonable.

Aida Rebeca Neuah
Imagen: RELOJ BLANDO de Salvador dalí