30 jul. 2010

MOSAICOS


El gran sabio eligió porque sí una piedrecilla de color azul de una pila de muchas. La miró con detenimiento, observó el número de sus lados, su color, su forma. Cada pieza era especial y única. Su atención giró hacia el mandala. Buscó el lugar adecuado para esa partícula de formación rocosa. Él aprendió que era una cuestión de tiempo."Las rocas buscan su lugar atraídas por el espacio vacío que su ausencia genera",concluyó. Era consciente que su rompecabezas de mosaicos se armaba gracias a hilos invisibles de similitudes y desigualdades. Él sabía que su trabajo era sólo estar.

Aida Rebeca Neuah

25 jul. 2010

LOS BENEFICIOS DE LA RACION LACTEA DIARIA EN LA NIÑEZ


Lucianito, Luchito. Vení a tomar la leche. No quiero leche mamá. Quiero café. Mi vida, los nenes buenos toman la leche a la tarde. Quiero café. Vos querés leche Luciano. Quiero café. Lo normal es que meriendes con leche. ¿Vos querés ser un nene bueno no? Los nenes buenos son felices. Están siempre contentos. Toma la leche papi. Quiero café. Leche. Café. Leche. Café. Leche.

Obviamente Luciano perdió la batalla, esa fue la primera y la definitiva. Pensaba que no tenía opciones y fue completamentebuenoynormal hasta esa tarde treinta años después en que se equivocó de taza y tomó de la de Pablo, su compañero de oficina y saltando de la alegría se cayó intencionalmente del balcón.

Aida Rebeca Neuah

21 jul. 2010

CATALOGO DE SONRISAS


Alma siempre se consideró una chica práctica, de aquellas que le buscan solución a los problemas. Cuando advirtió que no podía reconocer los gestos en las caras de los demás, pusó manos a la obra. Buscó en las bibliotecas mas completas de la ciudad y encontró un par de volúmenes que le interesaron sobre su enfermedad. Uno la fascinó. Se trataba de un catálogo que contenía todo tipo de sonrisas, un listado de movimientos técnicos detallados para poder ejecutarlas, su significado y el procedimiento exacto para lograrlas. Aprendió que las sonrisas "de compromiso" se lograban levantando un poco el labial superior, mostrando un centímetro los dientes y tratando de evitar el contacto directo de los ojos con la otra persona. La sonrisa "a carcajadas" bajando y subiendo la cabeza con la boca abierta, mostrando enteramente la dentadura, exclamando a viva voz jajaja. La "plena" elevando los pómulos y haciendo salir chispitas de las corneas (esta funcionaba mejor si las mejillas del ejecutor estaban arrebatadas de rubor rosado). Le llamó la atención la "de foto", cara levantada, mirar a la cámara un segundo hasta que sale el flash y se oye el clic. Alma cargaba su librito a todos lados donde iba. Cuando alguien sonreía de algún modo que ella no conocía, lo abría y buscaba el significado. Al encontrarlo a él busco dos días sin encontrar justamente esa, la más bonita sonrisa que había visto en su vida. El levantaba los pómulos, bajaba la vista hacia sus labios y pestañeaba sutilmente; ella enarcaba las cejas, entrecerraba los ojos y elevaba la mirada. Escribieron juntos un listado propio de sonrisas aún no inventadas.

Aida Rebeca Neuah

16 jul. 2010

BUENOS AIRES'S LOVE LETTERS


Buenos aires, 27 de julio de 2010

Pulgarcito mío:
Las horas que pasan sólo logran acrecentar nuestro amor. Muy acertada fue tu decisión repentina de mandarte a mudar. Viste un problema, una solución y actuaste en consecuencia. Esas son las actitudes que siempre admiré en vos, mi cosita linda. Uno de los motivos que han hecho que yo te elija como mi compañero fue tu rapidez de acción para salir airoso de los problemas.
Me alegro que la hija de Gladys te este acompañando, es una buena chica, muy inocente. Estoy tranquila sabiendo que alguien te cuida.
Me siento halagada de que te preocupes por mí a la distancia. Gracias por llevarte las cosas de valor, ahorrándome así varios dolores de cabeza
Yo te juro, Pulga querido, que pasaré indemne esta prueba de amor. Te extraño cada día mas, no lo dudes. Vivo recordando los desayunos compartidos, los paseos por la playa, las cenas románticas y por las noches el dormir haciéndote cucharita agarrándome de… ¡vida mía! no he podido pegar un ojo desde que te fuiste, necesito asirme a tu "ancla". La situación es desesperante. Lo confieso.
El señor vestido de blanco que te entregó la carta es jefe cirujano especialista en extirpación de aparatos genitales masculinos, los otros tres son mis primos, los Villa, mafiosos mexicanos que van a apoyar al doctor.
Yo necesito dormir, vos ves…
Esperando que una vez más tomes la medida extrema que la situación imponga, el doctor también tiene un pasaje a nuestra casa. Podes decidirte a volver portando lo que yo preciso con urgencia, caso contrario el doctor hará su trabajo y mi primo traerá mi chiche.

Te amo mi Pulga
Tuya para siempre,
Amalita



Aida Rebeca Neuah

14 jul. 2010

ACAPULCO'S LOVE LETTERS


Acapulco, México
22 de julio de 2010

Amalita de mi alma:
Cuando recibas esta carta, yo estaré lejos. He descubierto que la distancia entre nosotros dos acrecienta mi amor. Y, en México, cada momento te quiero más. Estando tan bien a tu lado, he llegado a no reconocer "el estar mal", por eso me fui, para valorarte. Lejos te extraño y reconozco aun mas (si eso es posible) tus cualidades. Me despierto a media tarde deprimido pensando que no te tengo… ¡no lo puedo soportar! Vago por la mansión de Acapulco, recibo un par de amigos, bebemos. Al caer la noche salimos a desahogar nuestras penas en los boliches bailables. La hija de tu amiga Gladys esta acá conmigo, me vio tan pero tan mal que no quiso dejarme solo. Muchas noches al volver de bailar se sienta en mi cama y me acaricia, para aliviar el dolor que siento. Esta tan bonita, si la vieras, anteayer cumplió veinte años, le compré una torta e hicimos una fiestita juntos. Me llevé algunas cosas para tenerte siempre presente, el anillo de rubíes que guardabas bajo los dientes postizos, la diadema de brillantes que estaba en la cabeza maniquí bajo tu peluca, las joyas, todo el efectivo, los títulos de propiedad de las mansiones en el exterior y las acciones al portador que estaban en la caja fuerte (así prevenimos robos, viste como esta el servicio doméstico últimamente). Para que me recuerdes te dejé bajo la cama las medias que usé el día que nos casamos, no me las saqué en toda la luna de miel, son mis medias de cábala, no se deben lavar nunca, ponelas bajo la almohada. Si, soy un sentimental ¿viste?
Mi amada, la distancia resguarda nuestro amor en un recuerdo que no se borrará jamás.
Tuyo para siempre en la triste lejanía.
El pulga

Aida Rebeca Neuah

11 jul. 2010

JULIANA



El nacimiento de Juliana fue difícil. Nos pasamos varios días sentados en la playa esperando su llegada, invocando a los dioses para que la guiaran en su camino. Se presentó al mundo de pie, no de cabeza como la mayoría de la gente de la aldea blanca. Como es ritual, cuando brotaron los primeros centímetros de ella en la arena, se bailó toda la noche en señal de buenaventura. Lentamente fue apareciendo casi todo lo demás. Ya sabíamos que tendría unas piernas largas para correr en las escondidas, unas asentaderas pulposas ideales para jugar al huevo podrido, una cintura bailadora de hula-hula y unos hombros especiales para hacer el “que me importa” y ahí... ¡¡¡paró de salir!!! Faltaban partes muy importantes, la boca que cuenta chistes y canta, los ojos hacedores de señas de truco y las orejas para que se las tiren en los cumpleaños. La gente no creyente del valle negro pasaba y miraba con incredulidad el espectáculo, se agarraban de los pelos y gritaban horrorizados. Parecía que la madre tierra se negaba a entregarla por completo. El sagrado comité de abuelas blancas no desesperó y se reunió para tomar una decisión. Buscaron en escritos antiguos y encontraron la manera. Se formo un grupo de reidores y estallaron en carcajadas dos días sin parar, hasta hacer sacudir al mismísimo magma subterráneo, al final de los cuales el cuerpo de la niña se estremeció y su cabeza asomó a la vida llena de sonrisas.

Aida Rebeca Neuah

5 jul. 2010

VACIOS





Llené tu tumba de flores blancas y las até con la cinta azul de amada esposa.
Atiborré cada rincón con fotos tuyas.
Inserté exageradamente tu nombre en mis historias.
Coloqué en el vacío que dejó tu presencia miles de vivencias compartidas.
Y el recuerdo de tu declaración de amor, lo embalé y lo acomodé en el cajón de las ilusiones que nunca llegaron a ser.

Aida Rebeca Neuah